Capitulo 6. Oportunidades.

1873 Palabras
Capitulo 6. * Oportunidades. POV Naomi. No puedo dormir, Mía a creado un nudo en mi garganta, no se que pensar sobre la petición de ese hombre, temo perder mi trabajo por ello. Me levanto de la cama y me empiezo a desvestir para tomar una ducha. Al salir del baño me cambio con él uniforme de la agencia y empacó mi ropa en el bolso como de costumbre. Al salir busco mi comida que ya Sofía nos a dejado en los envases y las guardo en nuestros bolsos. — ¿Dormiste algo? — Pregunta Mía y niego. — Lo siento, Nao no quería inquietarte. — No pasa nada, vamos, se nos irá el autobús. Salimos de la casa, al pasar felicito a la señora Francis y le dejo un postre de los que hice esta mañana. — Gracias cariño, qué hermosa estás mi niña, venga para darle la bendición. Dios me la proteja de todo mal y que le abra las puertas para lograr sus sueños, en este nuevo trabajo que todo le salga bien, amén. — Amén mamá Francis, gracias, espero disfrute su postre y que tenga un día maravilloso. — Muchas gracias hija, cuídate mucho. — Lo haré mamá Francis, buen día. — Buen día mi niña hermosa. Ella me admira y aunque no me lo ha dicho de frente, le ha dicho a algunas vecinas que ella desea una mujer como yo para su hijo, ya que piensa que conmigo Raid tomaría un camino diferente, es absurdo porque ni siquiera yo podría en caminar a su hijo. Vamos de camino a la agencia y descanso un poco durante el camino, siempre nos toma mucho llegar, por ello aprovechamos y descansamos un poco. Tras dos autobuses llegamos al centro dónde vamos a la agencia para presentarme ante los supervisores, en cuanto llegó no hace falta anunciarme, la recepcionista me aborda en cuanto me ve. — ¿Naomí Scott? — Pregunta. — Si, soy yo. — Nacha te espera, adelante. Miro a Mía y ella me hace una señal para que entre, en cuanto tocó la puerta, Nacha me cede el paso. — Naomí, te estaba esperando, siéntate. — Nacha, si esto es por lo sucedido ayer, quiero que sepas que…— Me Interrumpe. — Te he suspendido un día de trabajo.— Expulsa de sus labios las palabras que me hacen enojar en segundos. — ¿Qué? ¿Por qué? — Porque aquí las reglas las ponemos nosotros y no tú, los superiores han tomado la decisión de suspenderte por un día, debido al reporte que hizo un cliente, tienes suerte de que aún mantengas el empleo, solo porque eres nueva e inexperta se te permite una segunda oportunidad, también debes aprender que los clientes te eligen o a su vez nosotros los asignamos, no te encariñes con nadie y ten cuidado para la próxima, vete, no te quiero aquí hoy, ven mañana. — Nacha, esto ha sido un error, no pueden suspenderme, tú no me explicaste el método de pago, ese hombre…— Se levanta. — ¿Quieres culparme de tú mal trabajo? — Nacha necesito el dinero, envíame a otro edificio o casa. — Tómalo como una experiencia para la próxima, hasta mañana Naomí. Sin poder reprochar nada, camino a la salida directamente hacia Mía explicándole lo sucedido. — Ella no puede hacerte eso, Naomí, tenemos que hacer algo. — No hay nada que hacer Mía, déjalo por favor, no quiero que nos corran a las dos. — No, pero él mismo dijo que fuéramos a verlo, tienes que ir Naomí. — Me puso un reporte, ¿Crees que si quisiera que fuera a verlo me hubiera hecho un reporte? Lo mejor es que me aleje de él, olvídate del dinero. — Tengo el presentimiento de que algo no está bien, vete a casa y descansa un poco, yo voy averiguar que está pasando. — Mía, no te metas en problemas. — Yo no me meteré en problemas, Nacha si, si me entero que esto tiene que ver por problemas de cama. Se aleja furiosa, ella opina igual que yo, entiende que Nacha y Raid traen algo, desde muy jóvenes a ella le a gustado Raid, Pero él se enfoca mucho en mí y por eso Nacha se porta de esa manera, ya que su padre la quiere lejos de esa familia y mamá Francis no la soporta, quizás Mía tenga razón, él hecho es que no podré hacer nada, debo volver a casa hasta mañana. Al verme obligada a volver a casa, aprovecho y voy al supermercado, hago algunas compras para la casa y los materiales para el pastel de la señora Francis, todo lo que necesito y tomo un taxi de vuelta a casa. Al verme llegar, Raid enviaba sus hombres para que me ayuden con las bolsas, siempre está atento a nosotras, me ayuda en ocasiones aunque me inquieta mucho su cercanía y esa manía de querer estar cerca y tocarme, no e tenido un novio en mucho tiempo, diría que desde los 17 años y no fue nada fuera de lo común, llevo mucho tiempo sin una relación y como él no me ha visto con nadie más, piensa que estoy dentro de su alcance. Me enfocó en limpiar un poco la casa y hacer un pastel muy grande para mamá Francis, de cinco capas, el más grande y hermoso que haya hecho. Lo corto y lo dejo enfriando mientras preparo el relleno, no me doy cuenta cuando me quedo dormida y me levanto casi a una hora para llegar a la universidad. Me levanto corriendo, me aseo y me cambio para ir a clases, voy lo más rápido que puedo a tomar el autobús hasta el centro dónde me bajo y camino unas cuadras por el centro de la ciudad notando una tienda de celulares, no he podido comprarme uno desde mi último celular que me robaron, he deseado adquirirlo y me trae un modelo moderno de marca Vivo muy hermoso color n***o, lo admiro por unos segundos por la vitrina y continuo hasta la universidad, logrando llegar 10 minutos antes. — Señorita Scott, ha Sido un milagro su llegada. — Buen día profesor. — Digo sin más caminando a mi lugar. — Bien, empecemos la clase. Mis clases culinarias son muy agradables, me siento en otro mundo cuando cocino, trabajo bajo presión y eso me ayuda a soportar a mi irritable profesor. — Le falta vino, agrega más.— Se aleja. — Naomí el tomillo. — Le puse la porción requerida. — Respondo. — No es suficiente, un poco más. — Más sal. — Menos ajo. — Más moras. — Poco leche evaporada. — Si cheff…— Está sobre mí todo el día, me presiona incluso más que al resto y todos pueden notarlo, para muchos quizás sea motivo de burla, creerán que no lo hago bien, Pero para mí es un reto, cada corrección es una lección, no me doy por vencida. — Está …— Espero su respuesta al probar mis platos. — Bien, debemos mejorar en esa salsa, mejor suerte para la próxima. Lo miro desconcertada y asiento con la cabeza retirando mis platos de su vista. La clase ha terminado y estoy recogiendo mis cosas cuando noto su presencia muy cerca. — Escuché que no puedes pagar el semestre, es una lastima, quizás esto no sea lo tuyo. — Lo miro muy seria. — Quizás, pero no me rendiré, por el dinero no se preocupe señor, lo pagaré, usted solo enfóquense en enseñarme como mejorar esa salsa y yo me enfocaré en pagar mi semestre, permiso. — Me hago aún lado ante su mirada y sus gestos y camino a la salida muy enojada, necesito encontrar ese dinero, no le voy a dar el gusto. Al volver a casa me enfocó en terminar el pastel que debo entregar, solo tengo dos horas, debo rellenar y decorar, para poder así irme al club. Hago una crema batida con fresas picadas, vainilla y poco de esencia, relleno el pastel y armo la base, estoy concentrada en los rellenos cuando escucho una enorme corneta, el cumpleaños de mamá Francis a caído justamente hoy viernes, todo el barrio se reúne para celebrar con ella y es emocionante para todos ya que reparten comida y bebidas gratis, muchos aprovechan para llenar su estómago porque mañana no se sabe. — ¿Quién está ahí? — Pregunta Sofía. — Yoo..— Digo moviéndome por la cocina. — OMG, es enorme Naomí, todos se van a volver locos. — Hice mi mejor esfuerzo. — Pero debes darte prisa, te queda una hora para irte al club. — Lo sé, lo sé, solo me falta decorar. — Déjame ayudarte, tu coloca la crema y yo las fresas. — Trabajamos en equipo para terminar la decoración del pastel, coloco con crema de color el nombre de mamá Francis y termino con velas.— Está hermoso lo va adorar, te ayudare a llevarlo. Ambas nos preparamos, bajamos el pastel que alborota a la multitud, todos aplauden abriéndome paso hasta llegar donde mamá Francis y Raid quien nos ayuda a llevarlo a la mesa. — Para la mejor madre de este mundo, con amor de su hijo y hecho por las esquitas manos de Naomí. — Me abraza frente a todos, puedo notar a Nacha quien me mira fríamente. — Gracias mi niña es hermoso, perfecto, es el mejor regalo que me han dado. — mamá Francis me abraza y le correspondo. — Con mucho gusto, agradezca a Raid, ha Sido su idea. — Mi niño, te adoro. — Yo a ti vieja, A DISFRUTAR…— le sube nuevamente a la música, todos bailan y disfrutan de la celebración mientras hablo un poco con mamá Francis y me quedo un poco con ellos volviendo a casa para prepararme e ir al club. Al estar lista, camino para irme siendo detenida por Raid quien me aborda antes de que pueda irme. — Baila conmigo Naomi. — Pide sujetando mis caderas. — Debo irme, lo siento, voy tarde.— Respondo incómoda. — Solo una canción. — pide. Lo miro a los ojos, es un hombre atractivo, aunque su mirada causa temor, siento que por dentro de esos ojos verdes, se esconde una buena persona, lo recuerdo desde que éramos jóvenes y se que puede parecer malo, pero tiene algo que lo hace diferente para algunas personas que considera su familia. Bailamos muy pegados, frente a frente, me mira de manera intensa acariciando mi mejilla. — Cada día estás más hermosa, me voy a poner celoso de cualquiera que te pretenda. — No tienes porque, somos solos amigos. Tengo que irme ya, lo siento. — me muevo sin éxito. — Espera…— dice sujeta mi mano, mete su mano izquierda en su bolsillo y saca dinero. — Toma un taxi, no quiero que te vayas en el autobús. — No es necesario…— Me Interrumpe. — Es una orden, no te subas al autobús. — Su expresión me indica que algo malo pasará, asiento y camino buscando el taxi, siendo acompañada por él quien me despide con un beso en la mejilla. — Que te traiga otro de regreso. — Está bien, gracias.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR