Pov Alondra —Hija, ¿Por qué tan sonriente?—Mi mamá se sentó a mi lado, no me había percatado de su presencia, estaba comiendo mi plato de gramola con leche y quizá me cacho sonriendo como boba. Se me escapó un suspiro, ella entrecerró sus ojos y me sonrió. —Me gusta alguien mamá, me siento como en algún tipo de trance del cual no quisiera despertar jamás—Le confesé a mi mamá, quien es como mi mejor amiga. —Se te nota hija, hace varios días que te noto muy distinta, has cambiado, pero para bien, lo que me hace sentir orgullosa de ti y ya sea el chico o chica que causa ese efecto en ti, tiene mi completo respeto y admiración, porque tú eres todo un remolino, hija—Mi mamá me dijo haciéndome sonreír, ella me miró con dulzura y acarició mi mejilla—Mi Alondra, lo único que deseo en esta vida

