Pov Regina. En todo el camino, Alondra no dejaba de verme, trataba de disimular pero no podía, eso era muy tierno, ella me ponía muy nerviosa, cada vez que la encontraba mirándome ambas sonreímos como bobas. Alondra, después de unos minutos estacionó el auto en el parqueo del restaurante, del cual ella me venía contando mientras manejaba, me dijo que es el restaurante de uno de sus amigos, me contó que su amigo se llama Mauricio, que es muy buena onda y que con mucho esfuerzo logro abrir su restaurante el cual se llama “Ice baby”, es un nombre muy peculiar lo sé, pero Alondra me contó que su amigo es muy fan de Venilla Ice. —Ven amor, dame tu manita—Alondra me pidió cuando bajamos del auto y estábamos cerca. Ella entrelazó su mano con la mía, me encantaba ver su mano de esa forma con la

