Pov Alondra —Me has vuelto la mujer más afortunada del mundo, mi amor—Le dije con una amplia sonrisa mientras acariciaba su cabello. —Al contrario, yo me siento tan alagada con lo que hiciste esta noche por mí, fue como una escena de alguna película romántica…Me haces muy feliz—Regina me dijo abrazando mi cintura. —Siempre te haré muy feliz mi amor, siempre—Le dije colocando mi mano en su nuca y atrayéndola hacía a mí para poder besarla, sus labios se han vuelto mi mayor adicción, sentir su suavidad, su dulzura, ella se ha vuelto mi mayor debilidad. — ¡Que vivan las novias!—Ambas sonreímos al escuchar la voz de Mau. Nos separamos lentamente para prestarle atención a Mau. — ¡Gracias por tu ayuda, Mau!—Le dije mientras abrazaba a mi chiquita por la cintura. — ¡Pero que loca!, Sabes qu

