Thamy oyó que sonaba el timbre. Aquel día Mario se fue muy temprano a trabajar habían pasado ya dos semanas desde que se había ido a vivir con Mario. Lo que supuso que sería sus padres, aunque su madre durante esas dos semanas la visitaba por la tarde. Los ojos le dolían un poco de mirar tanto el ordenador, porque eso es lo que hacia, trabajar en casa mientras mejoraba de sus heridas. Cuando abrió la puerta era Antonio que la visitaba. — Antonio, cómo estás pasa. — No había venido antes porque estaba solucionando alguna cosas personales. — Si lo se, gracias por estar pendiente de mi. — Y Mario no está. — No está trabajando regresa más tarde. — Me alegra que estés viviendo con el. — Bueno el me está cuidando, ya falta poco para estar bien. Dime y tú qué estás haciendo. — Se supone q

