A la siguiente semana Thamy fue a las oficinas Montenegro, quería darle una sorpresa a Mario, entró en el despacho de el, antes de que empezaran su reunión. Se dieron unos besos apasionados y Thamy tomó asiento. El hizo lo propio. — Amor y eso que haces aquí, pensé que nos veríamos en casa. — Bueno quise salir un rato, ya estoy mejor y cansada de estar encerrada. empezó a decir Thamy. — Creo que conozco la razón de tu visita a la empresa. contestó con una mirada pícara. — Al menos dejame decirte algo, antes que comiences la reunión. Expreso ella. — Supongo que debe ser algo muy importante para estar aquí. — Claro ¡Si es algo así!. — Cuentame amor que es eso tan importante que me quieres decir. — Creo que estoy embarazada. Ya lo dijo, lo había soltado ya no estaba preocupada

