Capítulo L

1494 Palabras

AITOR Volverla a ver fue como un bálsamo a mi alma. No podía evitar sentirme de esta manera. Había cambiado tanto que a penas pude reconocerla hasta que pude ver sus ojos, los que me habían obsesionado a tal punto de soñar con ellos. Se había convertido en una preciosa mujer que ya no era mía y ese pensamiento fue más torturador que ningún otro. Quise abrazarla. Tomarla entre mis brazos y estrechar su cuerpo con el mío para sentir su calidez envolverme. Cinco tortuosos años que no me importaron en ese instante al volver a verla. Hice como si su presencia me disgustara aunque realmente había corrido para encontrarla. Un sentimiento posesivo me embargó de solo pensar que ella pudiera estar con alguien más. Santiago jamás habló de otro hombre pero no lo sabía. Sentía impotencia de

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR