Adam Davis
23 de diciembre, 2017
Los muchachos de the hunther están en el patio, con dos guitarras y un teclado pequeño; la música es suave, pero con mucha energía y pegajosa; Owen y Allen están cantando sus voces crean una completa armonía que te introducen en la canción como si fuera un hechizo delicado y precioso, que te lava el cerebro mientras lo escuchas. La suavidad se rompe cuando la voz de Owen se eleva entre la melodía delicada de los instrumentos, su voz potente y grave ensordece mis oídos, dejándome en shock cuando la canción da un giro de 180 grados; pasando de ser suave a un rock muy violento.
Las guitarras suben una escala, el teclado también aumenta su ritmo colocándose a la par del ritmo que lleva Owen, aun así, su voz se sigue escuchando fuerte y grave en cada momento. Callum le hace los coros, su voz un tono más grueso que la de Allen sintoniza mejor con la melodía de ahora; Callum pega un grito y se coloca como voz de cabecilla, su voz es más rasposa de lo normal, casi ronca cuando sus cuerdas vocales son tensionadas.
-sorpréndete-exclamo cuando se detienen, ellos me observan apenas percatándose de mi presencia y la presencia de algunas personas que se detuvieron para escuchar-cuando creo que no pueden ser mejores, me sorprenden aún más.
-eso sonó tan lindo de tu parte-exclama Callum haciéndome gruñir
-elogios viniendo del grande Adam Davis no son cualquier cosa-dice Evans interrumpiendo a Callum antes que diga algo más raro-pero somos los mejores en esto
Owen toca el brazo de Evans y aleja su mano como si se hubiera quemado-estas que arde hermano-le dice-vas a derretir todo a tu alrededor.
-el fantasma tiene razón-interrumpe Allen a Owen-Evan estas que arde con ese puto ego, pero somos los mejores así que ardemos.
- ¿fantasma? –todos asiente señalando a Owen- ¿fantasma? –vuelven asentir esperando que cuadre todo en mi cabeza, Callum explica que le dicen así por su piel clara y ojos negros- ¿y los demás tienen apodos?
-ese es un honor que aún no mereces saber, hermanito.
Me tiro sobre una de las sillas vacías observando como Evan y Callum rasguean la guitarra con parsimonia y una agilidad sorpréndete, sus dedos fluyen por la guitara como si hubieran nacido sabiendo como tocarla. Callum le pasa la guitarra a mi hermano y este la sujeta tocando algo más movido en ella, mientras el pelirrojo se sienta a mi lado.
-no te cansas de desesperar tanto a las personas-suelto antes que diga una de sus ocurrencias
-nunca me cansaría de eso
-algún día tu cabeza no estará sobre tus hombros
-estas exagerando-alzo una ceja, mirándolo irónico-quita esa cara después la pelirroja no te va a querer
-eres frustrante Callum
-lo sé-sonríe como si fuera lo mejor del mundo, a este pelirrojo le faltan varios tornillos-deja de mirarme así, suena loco, pero no lo estoy; solo actuó así para saber si la persona me va agradar realmente, es como llevarlo a su límite y saber si vale la pena entablar una amistad
- ¿entonces pase tu prueba? –el asiente
-diez de diez, eres quien más ha aguantado después de Owen
-no sé si sentirme halagado sobre eso
-puedes tomarlo como uno, igual que la mirada intensa de cierta pelirroja-murmura inclinado la cabeza hacia la derecha.
Zoe está unos metros de nosotros observándome fijamente, parece que alguien está impaciente por saber que va a pasar a continuación; yo también estoy esperando con ansias lo que sucederá sobre todo sus reacciones; sus dulces reacciones. Camino hacia ella alisando las arrugas que tenga en la ropa, las cuales son escasas.
Nos alejamos de la casa caminando por las vacías calles del vecindario, el cual siempre está tranquilo; Zoe camina a mi lado sin decir nada en completo silencio solo dándome pequeñas miradas que ignoro lo mejor que puedo; pero no consigo hacerlo con mucho éxito ya que me recuerda a la Zoe del pasado a la Zoe de quien me enamore. Pero esta Zoe es algo refrescante y atrevida, algo que me está gustando demasiado.
-podías a ver esperado unas horas más-rompo el silencio.
-no podía esperar más-susurra
-tendrás que hacerlo Zoe, aún falta algunas horas para lo que te prometí
- ¿no podemos hacerlo ahora? -niego
-me gusta tu sugerencia atrevida, pero no será posible
sus mejillas están rojas observando todo el alrededor- ¿Por qué? –suplica
-tengo cosas que hacer hoy-digo sin darle muchas explicaciones
- ¿Emma? –indaga, asiento; la expresión de Zoe se deforma llenándose de disgusto hacia la castaña-como no podemos hacer algo ahora, te dejare algo para que me recuerdes-susurra empujándome contra un roble donde quedamos ocultos.
sus pupilas se dilatan, mirándome fijamente esperando que proteste; eso nunca sucederá; se muerde ligeramente el labio antes de chupar mi labio inferior jugando con él, su coqueta lengua sale al encuentro delineando mis labios y rozando escasamente mi lengua tentándome a unirme a su lenta seducción. Sujeto su cuello atrayéndola contra mí, reteniéndola como me gusta; teniendo completamente el control sobre ella; devorando su boca con parsimonia deleitándome en cada pequeño sonido que deja escapar.
sus inquietas manos se deslizan por mi cuerpo dejando caracas en los lugares justos, haciendo que me encienda sin importar el frio que está haciendo en este momento. Su mano se escabulle entre mis pantalones rozando por encima el contorno de mi pene, dejando una sensación insatisfecha de sus caricias. Rompe el beso tomando una profunda respiración dejándose caer sobre sus rodillas, hecha su cabello hacia atrás dejando al descubierto su cara color canela.
- ¡joder! -gruño enredando mi mano es sus rojizos cabellos, sus ojos me miran ardientemente devorándome con deleite, provocando que pierda el poco control que me queda.
Estrello mi cabeza contra el roble, aguantándome los gruñidos y gemidos que se me quieren escapar; el aire frio que nos rodea combinado con su boca caliente hacen maravillas contra mi piel. Provocando que llegue rápidamente a mi límite, la adrenalina recorre mi torrente sanguíneo expectante por si alguien nos puede ver; esto solo aumenta aún más el morbo que me provoca la situación y su roja boca sobre mi m*****o.
Gruño cuando succiona con fuerza, sus uñas me recorren el largo del pene; mis bellos se erizan ante su descarada caricia; vuelve a llevarme profundo en su boca estimulándome de diferentes maneras; gruño jalando su cabello la más suave que puedo en este momento. Zoe juguetea con su lengua en la punta de mi pene provocando que me corra en su boca, ella traga todo lo que puede, pero aun así el semen se desborda de su sonrojada boca cayendo por su barbilla; dándome una imagen erótica de ella llena de semen y de rodillas.
-espero no me olvides-gesticula dejándome descolocado, asiento embobado por el orgasmo que me acaba de dar.
camino hacia la casa cuando ya estoy relajado y lo más arreglado que puedo lograr en este momento, ignoro todo a mi alrededor dirigiéndome hacia la cocina, robando varias de las galletas recién orneadas de mi madre; recordando una y otra vez lo que acaba de pasar hace minutos o horas.
-Emma acaba de llegar-dice Allen interrumpiendo mis pensamientos, asiento caminando hacia donde me espera sentada en la sala con su agenda sobre sus piernas.
Me gusta verla escribir, como sus manos se mueven ágilmente por la pequeña libreta que siempre lleva con ella; es algo fresco que no siempre tengo a mi alrededor es relajante ver escribir a una persona con tanta pasión; parece una pequeña ninfa en su ambiente lleno de letras e ideas difusas; encantadora.
Su mirada se separa de su agenda observándome por primera vez desde que entro a la casa; su mirada queda fija en la galleta que me estoy comiendo en este momento.
-te acabo de coger con las manos en la masa
-un poco tarde, pero si-lamo mi dedo-un crimen muy delicioso la verdad
Camino hacia su lado tirándome en el sofá café de la derecha; ella guarda la agenda dejándome toda su atención a mí; sus grandes ojos azules me miran detalladamente esperando que haga cualquier movimiento, ella siempre tan pendiente de lo que pasa a su alrededor.
se escuchan pasos bajando la escalera apresuradamente, minutos después se alcanza a ver un pelirrojo el cual sale solo con un jean, mostrando su abdomen y espalda lleno de puntitos cafés; Emma gira observando sorprendida al pelirroja sus miradas se encuentran durante largos segundos, se estudian y detallan cada pequeña cosa de ellos.
Callum sonríe provocando que sus ojos ámbar verdosos brillen con cierta malicia en ellos, mientras Emma lo mira con sus mejillas sonrojadas. Esto es muy malo sin contar la anterior mirada del pelirrojo.
- ¿deberías presentar a tu linda amiga, Adam? –pregunta el pelirrojo acercándose hacia nosotros, su espalda esta recta y sus músculos resaltan aún más, lo está haciendo a propósito; aunque suena como una pregunta es demasiado demandante para ser una
-Emma Scott te presento a un m*****o de la...-Callum me interrumpe
-para ti, linda soy Callum Kane o puedes llamarme como tú quieras
-gracias por la oferta Callum, pero la rechazare-contesta Emma, el pelirrojo la mira atentamente analizando cada uno de sus movimientos.
- ¿a qué te dedicas, linda Emma? –pregunta de nuevo el pelirrojo cuando nota que ella no va a seguir la conversación.
-soy editora
-así que libros, eres una pequeña come libros-Emma lo mira con los ojos entrecerrados no gustándole la forma en que la ha llamado.
-discúlpame por no tener un trabajo tan emociónate como el tuyo-exclama tajante Emma, tomándonos por sorpresa a los dos.
-no dije eso, tu trabajo es bastante interesante no te ofendas, no lo dije por ofenderte-le sonríe-pero si alguna vez quieres probar el mío solo llámame-las mejillas de Emma se sonrojan no sé si es por pena o rabia hacia Callum.
-cerdo-susurra Emma
- ¿has dicho algo, pequeña Emma? -pregunta el pelirrojo divertido, ella niega- no lo niegues yo sé que quieres pedirme algo-la puya
Emma lo observa irritada, sus mejillas están rojas y su mirada atenta sobre el pelirrojo demuestran cuan fastidiada se encuentra en este momento.
-sí, si dije algo, eres un cerdo-chilla Emma irritada, Callum sonríe preparándose para soltar algo más-abres una vez más esa boca y no tendrás con que hablar el resto de tu vida-lo amenaza, Callum alza las manos rindiéndose ante la amenaza de Emma.