Noche de Pasión

1398 Palabras
Al abrir la puerta me encuentro con su hermosa y penetrante mirada, este hombre me vuelve loca. Me afirmo en la puerta entreabierta poniendo una pierna para que no se cierre — ¿Qué quieres? — Digo desafiante — ¿Me vas a dejar aquí afuera? —  Dice irritado — Y porque tendría que dejarte pasar, que yo recuerde fuiste tu el que se fue y me dejo ahí sola por mas de media hora. Aparte estaba ocupada en algo mucho mas Interesante que estar aquí perdiendo el tiempo contigo. Solo me mira, su boca forma una línea fina, sus ojos parecieran que queman, tiene tan tensa su cara que se nota que esta muy enfadado, se lo merece por gilipollas. — ¿Por qué George estaba aquí? ¿Qué quería? — Pregunta irritado — Y vas a seguir pidiendo explicaciones que no te debo, quien te crees que eres para venir así a mi casa En cosa de segundos se acerca y no se como lo hace pero abre la puerta la cierra de una patada y me empotra contra la pared, se pasa la lengua por su boca saboreándose, y abre su boca para hablar. — Se ve muy bien desde aquí Srta. Ferrec... —  me mira descaradamente los senos  —  Le gusta tentarme Isidora , cada vez que tiene la oportunidad lo hace y no me lo niegue, porque sabe que es verdad. — Que lastima, porque eso que tanto usted mira ya fueron saboreadas por otro hace poco, pero un idiota nos interrumpió. —  contraataco, trato de taparme un poco pero el no me deja, me toma las manos con fuerza y las mantiene inmóvil,  — George jamás te dejará satisfecha y ¿sabes porque?... Porque es a mi a quien deseas, es a mi a quien anhelas que te desnude, que te bese, acaricie — Y comienza a sacar la bata lentamente hasta que cae y solo quedo con mi pijamita —  deseas mis manos por todo tu cuerpo. — Me toca solo con la yema de su dedo mis mejillas, baja por mi cuello y lentamente entre mis senos.. oh si! Mi temperatura comienza a subir aceleradamente — Tu cuerpo pide a gritos que lo toque — y me pellizca un pezón, si, por favor, tócame —El jamás te hará sentir lo que yo               con su dedo índice levantan mi cara y lentamente lo hago y mis ojos se encuentran con los suyos, me besa, y por dios que me besa, mi cuerpo se vuelve nada entre sus brazos, me guía hasta la encimera de la cocina y me sube ahí, sigue con sus besos por mi cuello, muerde el lóbulo de mi oreja y luego pasa su lengua. Mi entrepierna esta toda mojada, baja lentamente una tira de mi pijama y besa mi hombro, hace lo mismo con la otra, de apoco deja mis senos expuestos, los toca y aprieta, acerca su boca y los succiona, lame y muerde — Te gusta Isidora, dime que te gusta — Si, me encanta, mas... — A tus ordenes. Y sigue saboreándolos como solo el sabe hacerlo, me toma entre sus brazos y me baja y junto con ello termina de desvestirme y solo quedo en colales. Comienzo a desabotonar su camisa, me demoro mas de la cuenta con mis dedos inexpertos y aparte los nervios y ansiedad me juegan una mala pasada, lo miro a los ojos y con una mano a cada lado de su hombros comienzo a bajarla, miro su torso desnudo, sus músculos marcados son tentadores, paso mis manos sobre sus pectorales y comienzo una regadera de besos desde su cuello bajando por su pecho, su respiración cada vez esta mas agitada junto con la mía. Desabrocho con su ayuda el cinturón y pantalón el cual cae al rededor de el, y como puede se saca los zapatos y calcetines, queda solo en bóxer, tiene unas piernas fuertes y es un placer mirarlo casi desnudo, y una gran tentación... Lentamente baja y queda a la altura de mi sexo, por encima de mi colales pasa su lengua, me muerde provocándome y excitándome, Con sus dientes me los baja lentamente con ayuda de sus dedos, mete su lengua en mi  y me encanta, se me escapan quejidos y palabras incoherentes de la excitación que siento. —  Aaah, Vamos a tu cama  dice al momento que sube y me besa,  siento mi propio sabor en su boca y me gusta, me toma con mis piernas en cada lado de su cintura y lo guío a mi pieza. Me deja en la cama cuidadosamente y con su dedo me recorre completa, toma uno de mis pies entre sus manos y comienza a chupar uno de mis dedos, mi excitación crece mucho, estoy empapada y grito de placer, escucho también los quejidos de el al verme retorcer entre sus brazos. Veo que se para y se baja su ropa interior y por dios lo que veo me deja atónita,  nunca había visto un pene que a la vez de ser grande fuese también grueso, no porque nunca haya tenido relaciones significa que no haya visto algunos en películas y el de amigos de hace muchos años, Su voz me saca de mis pensamientos —  ¿Usas algún tipo de anticonceptivos? Todo de mi se paraliza, lo miro asustada porque aun no se como decirle esto, pensará que soy una tonta, o quizás se arrepienta de lo que esta haciendo conmigo, seré muy poca cosa para el. — ¿Isidora? Usas algo o me pongo condón, aunque debo confesar que no me gusta. — Bueno... Yo... Lo que pasa es que... — Lo miro y sin mas digo — Soy virgen, Yo nunca he mantenido relaciones con un hombre, no he llegado a eso — Lo miro asustada, el no se mueve solo me mira directo a los ojos — Por favor no me mires así, no pares por esto, yo de verdad quiero hacerlo contigo, nunca me había sentido así por alguien. Me paro de la cama y quedo frente a el, lo tomo por el cuello y lo beso, es un beso apasionado, con lujuria y el después de unos segundos lo responde, me toma por la cintura y caemos los dos en la cama, el sobre mi, y no para de besarme en ningún momento y yo tampoco lo hago, disfruto plenamente todo lo que me da. —  Esto te puede molestar un poco al principio, pero después será solo placer, te lo aseguro. Yo solo asiento, siento mi cara ardiendo, en realidad todo mi cuerpo, me toca y mi propia humedad la expandió por su m*****o, lo acomodo y de apoco se hundió en mi, al mismo tiempo tocaba mi clítoris lo que hacía que me olvidara un poco de la incomodidad, siento cada vez mi v****a mas llena de el y de un empujón lo metió por completo, grito de placer y un poco de dolor, pero tenerlo dentro mío es lo mejor, sentir su dureza es exquisito, comienza a moverse dentro de mi lentamente, escucho sus quejidos mezclado con los míos —  Eres mía Isidora, se hunde por completo en mi, — solo mía — y empuja fuerte dentro mío — me perteneces por completo — y me toma por las caderas levantándome y comienza un movimiento rápido y fuerte, Necesito acabar, estoy por explotar al rededor de su m*****o, — Vamos Isidora, acaba para mi, dámelo todo  —  dice aun moviéndose y se hunde mas en mi tocando mi clítoris y estallo, me retuerzo de placer, el saca su m*****o veo las venas en el y con su mano comienza a agitarlo de arriba y abajo en cosa de segundos acaba dejando su esencia sobre mi v****a y clítoris, se siente muy rico.  Se pone al lado mío y recuperamos el aliento, Minutos  después saco del cajón unas toallitas húmedas para limpiarme y la boto en un basurero junto a mi cama, me doy vuelta hacia el y me acomodo en su pecho, el solo me abraza, ninguno dice nada, el se pierde en sus pensamientos y prefiero dejarlo así,  solo se escuchan nuestras respiraciones ya calmadas, con mi mano toco su pecho, No me doy cuenta cuando caigo en un profundo sueño, solo siento que alguien me cobija con una mantita y se va.
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