El sonido de mi teléfono me despierta, veo en la pantalla que es el señor Mario, mi corazón comienza a palpitar rápidamente, sé que es por lo ocurrido el día anterior, mis manos tiemblan, miro a mi lado y Alexander sigue durmiendo, me paro y voy hasta el living — hola? — hola Isidora, soy Mario. — si, dígame. — contesto nerviosa. — necesito que vengas a la universidad, es urgente. — todo yo comienza a transpirar, tengo mucho miedo. — hablaré con mi jefe e iré lo mas rápido posible. — no te preocupes, yo lo llamo, tu ven directo acá. Te espero. — Y cuelga, me tiro sobre el sofá sin saber que hacer, y si ya no puedo graduarme, si sabe lo que hay entre Alexander y yo, no no no no, ahí si esta todo perdido. Me paro y voy hasta el dormitorio, apenas entro veo que ya esta despierto habla

