— ¿Te quedarás todo el día flojeando? — pregunto entrando a la pieza con el desayuno en bandeja para los dos. — Creo que si, esto de que me atiendan me gusta mucho, más aún si andas así, solo con una camiseta. Podría sacar ventaja de esto. — Pues tendrás que sacar " ventaja" más tarde, porque estoy muerta de hambre. — Lo que diga señorita Ferrec. Que me dará de comer. — dice juguetón — Hay huevos con queso, jamón, tostadas, zumo de frambuesa, café y leche. Es lo que había, aún no hago el mercado. — En la tarde te acompaño, así aprovechas de comprar algunas cositas que me gustan para cuando venga. — ¿A sí? ¿Y que tan seguido vendrás.? — Todo lo que quiera, eres mía Srta. Ferrec. — Y tu eres mío, asique cuando hagas tu mercado también quiero que incluyas cosas de mi gusto. —

