Miro a mi alrededor, no puedo creer lo que veo, Jamás imagine que Alexander Rychmond, el mayor gilipollas, gruñón, mandón hiciera algo así, mis ojos se llenan de lágrimas, pero de felicidad, dicha, camino entre todas las flores, me agacho y me quedo mirando, todo esto es tan precioso, tan mágico. Se pone a mi altura y toma mis manos — Esto es para ti y por ti — acaricia mi rostro secando mis lágrimas — Por ser la mujer de mi vida, se que cuando te pedí ser mi novia no fue de la mejor manera, pero esto... esto es lo que te mereces, y mucho mas, eres una gran mujer.... Ahora si me gustaría preguntártelo nuevamente. — me mira a los ojos — Señorita Isidora Ferrec, ¿quiere ser novia de este arrogante, mandón, gilipollas, pero que te ama y esta locamente enamorado de ti? — Oh dios, nunca

