31

2110 Palabras

AMBER BLACK Maldito sea James. Por culpas al muy imbécil ahora ni siquiera tenía un lugar al qué ir. Me la pasaba escapando de cada patrulla que se cruzara en mi camino; temiendo el momento en que lograran a atraparme. Había estado siguiendo algunas veces a Byron, me dedicaba a mirarlo de lejos, estaba tan lindo, que me provocaban tremendas ganas de querer comérmelo a besos. No entendía como había sido posible llegar a enamorarme tanto de ese hombre, al punto que no soportaría verlo con alguien más. Quería acercarme, abrazarlo, besarlo, decirle cuánto lo amaba. Las voces en mi cerebro me decían que lo hiciera, que él iba a aceptarme y que juntos seríamos felices, que al fin iba a tener conmigo lo que tanto merecía: la atención de un hombre guapo y amoroso, pero, había otras voces que

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR