Belcebú: Miro los ojos castaños brillantes de Deron. Estos me observan con sumo cuidado, tratando de ocultar el pesar y la preocupación. En estos momentos juraría que podría tener muchos más años de los que aparenta. Le sonrío tranquilisadoramente y le revuelvo los mechones negros. Para mí siempre será un niño, aunque sea yo la que parezca de 16 años. Me acerco a él y paso mis brazos por su cuello y dejo que me rodee con los suyos. —Deron... —comienzo a decir pero él me interrumpe. —Shhh —pone un dedo en mis labios. Nuestras miradas se quedan fijas la una en la otra y no pronunciamos palabra. Pienso en la suerte que he tenido con este hombre. Es hermoso, más de lo que podría pedir. —Te amo —susurro pegando su frente a la mía. —Yo también te amo —apoya su mano en mi nuca para que no

