—Muchos milenios antes de este momento, Dios creó el hombre. Desde un principio, este tuvo naturaleza pecadora y, aún bajo el mandato del Altísimo y su eterno poder, cometieron errores que llevaron a la creación de siete espíritus, los llamados Siete Pecados Capitales —paseo la mirada por la sala. —Al comienzo fue el pecado de la Lujuria, porque lo primero que conoció esta pareja fue el sexo y el placer. Le siguió la Pereza, Adán y Eva no tenían mucho que hacer en el Jardín del Edén más que dormir. Luego fue la Gula, descubrieron las delicias de los árboles y lo jugoso de las carnes, no supieron resistirse a esta, y por ello, los expulsaron de esa tierra santa para vivir a su suerte. Estos tres primeros espíritus son como hermanos, creados por las mismas personas casi al mismo tiempo. Mu

