Capitulo 7

3583 Palabras
Emociones Evolet - de acuerdo, ahora intenta leer esta frase - me indica Zoe señalando una parte del libro de historia desconocido para mi. - entonces la Diosa Luna en su gran poder decidió conce...cederle un deseo a sus hijos - respiro hondo antes de continuar - el mas anhe...anhelado por su corazon, para que así no estuviesen solos durante toda su vida, a ese regalo se le concedió el nombre de mate, que quiere decir alma gemela. Veo los rostros de Zoe y Daniel, quienes no pueden ocultar su sonrisa de orgullo, en especial el pequeño, quien me abraza muy feliz. - muy bien - me felicita la rubia - has mejorado bastante en muy poco tiempo. - ¡si!, ya eres mejor que yo - dice Daniel mostrando sus dientes. El sentimiento de reconforte llega a mi, al ver como ellos se han puesto en la tarea de enseñarme todo aquello que no pude adquirir tras la muerte de mis padres, ocasionando que no pudiese asistir al colegio, por ello me fue imposible aprender a leer, mi Abue no tenia el dinero suficiente para garantizarme una educación, escasamente nos alcanzaba para la comida, debido a tantos robos que teníamos que soportar por parte de ellos... - gracias Zoe, nunca pensé que podría aprender a leer - digo cuando el pequeño se separa de mi lado para buscar una pagina en aquel libro extraño. - no hay porque, eres parte de nuestra familia, ademas que eres mi amiga, y te quiero ayudar. - Tio Alek estará muy feliz Evolet - ni que lo digas, mi hermano se alegrara mucho al ver tu progreso - un leve sonrojo se instala en mis mejillas al recordar la forma en como me abrazo cuando le leí un poco la ultima ves. - mira mami, es la historia de Luna y Alpha - dice Daniel señalando una pagina del libro, provocando que Zoe me mire un segundo antes de mirar a su hijo. - Daniel, esta historia te la puedo leer en la noche - dice la rubia en tono nervioso. - quiero que Evolet lo lea - veo como Zoe intenta buscar las palabras para negarse al pedido a su hijo, pero decido detener sus acciones. - no tengo ningún problema - expreso con una sonrisa hacia el pequeño - ademas me ayudaría a practicar mas para mejorar... > completa mi mente haciendo que vuelva nuevamente el sonrojo. - Evolet... - si mami, si, mira Evolet, es esto - dice antes de pasarme el libro y ubicarse junto a mi en el mueble. Zoe desde la silla de al lado se queda estática en su puesto. - el Alpha, uno de los hijos mas poderosos de la diosa luna, un ser posesivo, celoso, fuerte y aquel mas poderoso en su manada, el cual es dominado por sus instintos a la hora de sus acciones...- empiezo a leer, tratando de que mi voz salga lo mas clara posible - líder en su dominio, seguido por su pueblo, quienes son debo...tos a este, y colocan su futuro en sus manos... - para ser guiados por el camino mas seguro - completa Daniel con una sonrisa antes de con un gesto indicarme que continué. - pero el Alpha, en todo su poder, sentía que una parte le hacia falta, alguien que completara su mundo, en quien podría confiar para toda su vida, con quien siempre contaría para refugiarse en sus brazos cuando la tormenta de instintos creciese en su interior, la cual solo su alma gemela podría calmar. - luna, ¡es luna! - dice Daniel muy feliz, demostrando cuanto le encanta escuchar esta historia. Yo en cambio, empiezo a intrigarme mas por lo escrito en aquel libro extraño. - todo rey tiene su reina, toda persona tiene su pareja, y esto no pudo faltar en aquel líder, la cual recibía el nombre de luna, una persona con gran sabiduría, capaz de afrontar los peligros de su pueblo, paciente y confia..ble - detallo la silueta dibujada en la hoja, en la cual se distingue una pareja abrazada - estos dos seres un día serian reunidos y jamas volverían a separarse, uniéndose en cuerpo y alma con una marca, para luego completar el ritual que su diosa luna garantizo que los uniría para toda la eternidad. - con una mordida - dice Daniel provocando que Zoe se levante de su puesto para agarrar al pequeño y susurrarle algo al oído que parece calmarlo. - bueno, veo que esa lectura si que te ayudo mucho con tu practica - dice la rubia colocando al pequeño en sus piernas. Al verla no puedo evitar dejar salir la incertidumbre que aquel libro me ha creado. - Zoe, y-yo... - trago saliva - lo que esta en este libro es una leyenda, ¿cierto? - pregunto ante el repentino recuerdo de aquellos lobos que dominan el bosque de los cadáveres, en el cual planee morir, y donde murieron mis padres. - ehh... claro, si, esto obvio no es real - dice desviando la mirada varias veces. - Zoe, ¿de que s-seres esta hablando esta h-historia? - puedo ver la perplejidad en su rostro causando que me arrepienta de mi pregunta, pero esta al momento es respuesta por un boca mas pequeña. - hombres lobos - dice Daniel causándome un escalofrió en mi cuerpo. Hombres lobos, lobos, bosque de los cadáveres. " no entres ahí pequeña, en ese bosque solo hallaras muerte" " las bestias se esconden en la oscuridad para después atacar" " no los hemos vuelto a ver desde esta mañana" " ellos ya están en camino Evolet, te prometo que vendrán" " no demoran, llegaran" " fueron encontradas sus cabezas a las orillas del rió" - Evolet - escucho como me llama Zoe, haciendo que salga de mis pensamientos, de aquellos recuerdos. - perdón, yo... - tranquila, se que es muy difícil dejar atrás el pasado, de todos modos no debes temer a unas historias antiguas, después de todo son leyendas. - pero mami, tu dijiste que eran...- las palabras de Daniel son calladas por la mano de su madre quien me dedica una sonrisa antes de levantarse con su hijo en brazos sin permitir que diga palabra. - nosotros subiremos un rato, Daniel necesita un baño - el nombrado se desconcierta antes las palabras de su madre, pero aun así los dos salen de la habitación, dejándome sola en el sillón con el libro en mis piernas. Mi mirada es dirigida a aquellas paginas, las cuales diviso varias de las imágenes, donde muestran a una pareja, luego un solo hombre, luego... - al cumplir sus dieciséis años tendrán el poder de transformarse en su forma animal, podrán vivir como humanos, pero sus instintos seguirán vigentes, hasta que logren controlarlos - leo antes que un sonido me sobresalte, provocando que gire mi rostro en busca de la causa. Veo el cuerpo grande y el cabello rojo de Maccon atravesando la puerta, seguido de la persona portadora de unos ojos azules que están empezando a convertirse en la razón para tener un color favorito. - lu... Evolet - habla Maccon antes de caminar hacia mi, con Alek detrás suyo - ¿la bruja no se encuentra? - pregunta sacando una pequeña risa de mi parte. - Maccon - le advierte el pelinegro antes de dar varios pasos y quedar frente a mi. - e-ella esta arriba... c-con - no articulo bien las palabras cuando una sonrisa es el centro de mi visión - Daniel. - eso es bueno, así no molesta por un rato - escucho un fuerte gruñido, pero aun así no distraigo mi mirada de aquellos orbes azules. - Maccon, no crees que deberías ir a ver si hay un poco de comida - habla Alek antes de agacharse y quedar a mi altura. La respuesta del nombrado tarda unos segundos antes de que de un resoplido y salga de la habitación sin dejar salir las palabras - claro, echen me para que se queden sólitos. Al ya estar solos la mano de Alek da a parar en mi mejilla, causando que cierre los ojos para disfrutar un poco del calor de su palma en mi piel. - ¿que tal tu día? - cuestiona cuando abro los ojos. - bien, yo... estuve practicando leer- empiezo a sentir como su dedo pulgar da leves caricias a mi mejilla antes de que Alek de un paso hacia mi, quedando a escasos centímetros - Zoe dijo que he mejorado. - eso es bueno, ya quiero escucharte - yo también quiero que lo hagas. Empiezo a ver como el rostro de Alek comienza a acortar el espacio entre nosotros, ocasionando que mi corazon empiece a latir desbocada mente, mientras mi respiración se vuelve errática. Poco a poco siento como sus labios hacen contacto con la piel de mi mejilla, tardándose un momento que no evita que mis manos aprieten el libro en mis piernas por la gran emoción de tener ese contacto sin que los recuerdos vuelvan a mi. Sus labios se separan de mi para luego dirigirse a mi nariz, causando que sonría al sentir como intenta calmar el nerviosismo que ahora abunda mi cuerpo. - mi bonita, no sabes como deseo que estos labios se apropien de otra zona de tu rostro - confiesa al volver a tener contacto con mis ojos. - Alek... - tranquila bonita, yo soy paciente, por ti lo seré, porque se que valdrá la pena para cuando logre tomar todo lo que deseo - mi mente se queda en sus ultimas palabras, intentando interpretar el mensaje oculto, pero por alguna razón mi cuerpo parece si entender, ya que una corriente pasa por toda mi columna erizando mi piel. Alek baja su mirada al libro que tengo en mis piernas, para dejarme ver una reacción parecida a la que tuvo Zoe hace unos minutos. - la historia del Alpha y Luna - dice haciendo que mire el libro, para detallar el titulo de la historia que Daniel me pidió leer. - la leí para Daniel, parece que a él le encanta esa historia - digo al ver como el pelinegro se queda un momento en sus pensamientos antes de volver a mirarme. -¿ y...que opinas de ella? - pregunta en tono precavido y de incertidumbre, analizando cualquier reacción por mi parte. - es algo... confusa, pero es muy lindo lo de alma gemela, saber que existe una persona para cada uno - respondo de manera sincera - también me parece curioso lo de hombres lobos - suelto causando que Alek se tense en su puesto. - ¿que opinas de estos? -creo que agradezco que no sean reales, después de todo los lobos fueron los causantes de la muerte de mis padres, no quiero imaginar lo que harían los hombres lobos - al terminar, puedo ver como mis palabras parecen haber causado algo en Alek, haciendo que este se levante de un momento a otro, dejándome perpleja al ver como ahora no me quiere ver. - creo que... debemos ver que Maccon no se este comiendo todo en la cocina - dice antes de caminar rumbo a la puerta del lugar, pero se detiene en esa para girar hacia a mi, sin levantar su mirada en busca de la mía - estaré en el despacho por si me necesitas - y con eso dicho se va. ¿Acaso dije algo malo?, ¿no me va a escuchar leer?, ¿no voy a recibir su abrazo ni distinguiré su mirada orgullosa? > Aprieto el libro en mis piernas con impotencia al siempre tener que dañar todo lo que me hace feliz, ¿porque tengo que ser así? Alek "agradezco que no sean reales" Esas palabras martillean en mi mente, causando que el enojo abunde en mi ser, no puedo controlar las emociones, por ello decidí mejor encerrarme en el despacho, no quería dejar salir mi furia contra mi bonita, no quería asustarla, pero aun así siento como si algo dentro de mi se destruyera. Mi bonita no quiere a los hombres lobos, ella no me quiere, cuando le cuente lo que soy huirá de mi, se ira, no me querrá. " genial, no nos quiere aun pero ya sabemos que nos odiara" brama Derek enojado. Mis puños caen con fuerza contra la mesa, ocasionando que un fuerte sonido retumbe por todo el lugar. ¿Que puedo hacer para que ella cambie ese pensamiento?, ¿ como puedo hacer que mi luna me ame? " tu no eres el problema, yo lo soy" dice Derek melancólico. " no, nosotros no seremos un problema, haremos que ella nos quiera, a ambos" digo tratando de calmar las emociones. "no quiero que nuestra mate me odie" dice Derek. " no lo hará" replico antes de cerrar la conexión. Trato de respirar lentamente mientras llegan las imágenes de su sonrisa en mi mente, en como hoy disfruto e mi contacto, como no me rechaza, en cambio pude escuchar sus latidos fuera de control, demostrándome sus nervios. Cuando mis labios hicieron contacto con su mejilla juro que quise desviar el camino para que el contacto fuese con su hermosa boca, pero debía calmarme, después de todo hasta ahora esta afrontando todo, debo ir lento para que no reaccione mal, es difícil, pero por ella pondré a prueba mi auto control y me esforzare por calmar sus miedos, y ahora por hacer que ame mi verdadera forma. Ya un poco mas tranquilo decido salir del despacho para que mis pasos sean retenidos al ver como una manzana se estrella contra la pared a centímetros de mi rostro, pero que rayos... - ¡pelo de zanahoria asqueroso! - grita una voz muy conocida para mi. Por la diosa luna, que no sea lo que pienso. - ¡huevo podrido! - gritan en respuesta antes de ver como otra manzana sale disparada de la cocina. > Camino rumbo a la habitación, dando así con la imagen de mi hermana disparando muchas frutas rumbo a Maccon quien se protege con una bandeja a pasos cerca mio. - ¡engreído! , ¡no le llegas ni a los talones! - brama mi hermana antes de coger una botella de agua y apuntar al pelo rojo. - ¡es un idiota que tiene gustos asquerosos! - responde mi Beta dando un paso en su dirección, pero es ahí donde decido actuar en una de sus tantas peleas. - ¿que esta pasando aquí? - pregunto en tono fuerte, haciendo que todos los presentes giren a verme, y es en ese momento en que detallo como mi sobrino es alzado por mi bonita en una esquina de la habitación. La confusión llega a mi cuando veo como mi pequeña aparta su mirada de la mía tragando saliva para intentar... ¿ignorarme? Con un sabor agrio en mi garganta por su acción decido ver a los implicados en la pelea, quienes ahora intentan matarse con su mirada. - quiero una buena razón para que toda la fruta este regada por el piso - hablo, haciendo que Zoe y Maccon giren a mirarme para luego sonreír como ángeles. - nada hermanito, solo que Maccon no acepta lo poco hombre que es y por eso ofende a otros - veo como resopla el nombrado. - amigo, en realidad es tu hermana quien no acepta mis sugerencias acerca de los gustos que pueden tener ciertos hombres que se fijan en rubias fastidiosas. - ¿fastidiosa? - pregunta Zoe indignada - eres un metiche, nadie te pidió tu opinión, estaba hablando con Evolet, no con don pelo de zanahoria - miro a mi bonita, quien sigue desviando su mirada de la mía. Mírame bonita. - tío, Maccon dijo que barbon tenia gustos feos porque se besa con mami - dice Daniel mirándome con una sonrisa, vaya, me encanta mi sobrino y su sinceridad. - ¡Daniel! - lo regaña Zoe. - no dije nada malo mami, ademas mami no es fea Maccon, mami es muy bonita, ¿cierto Evolet? - mira ahora mi mate, haciendo que esta asienta nerviosa por la atención que ahora recibe de todos. - de acuerdo, dejen ya sus idiotas peleas - resoplo fastidiado. - si, idiotas - repite Daniel sacando una sonrisa de mi parte. - el empezó - dice Zoe. - ¿yo?, si fuiste tu al echarme de la cocina- responde Maccon. - y aun así no te fuiste, quedándote de metiche - mi Beta esta a punto de contestar para querer iniciar otra ridícula pelea, por ello vuelvo a interrumpir. - se van los dos a la sala, no quiero tener que escucharlos mas - ordeno, haciendo que ambos salgan en medio de resoplidos actuando como dos niños. Al ellos salir, dirijo mi vista hacia aquella mujer hermosa que se esconde tras el cuerpo de mi sobrino. Empiezo a dar pasos lentos en su dirección, detallando como cada ves que nuestra distancia se acorta, sus latidos van en aumento. Cunado estamos a dos pasos me detengo, viendo como Daniel me mira sonriente. - Daniel, deberías ir con tu mamà - digo intentando que me deje solo con mi bonita, pero en eso veo como el gira su rostro para mirar a Evolet, quien niega. - no puedo - ¿a si?, ¿porque no? - mueve un momento sus deditos nervioso. - Evolet dijo que no - bonita, ¿porque no me quieres hablar?, hace poco estábamos bien. - ella no se enojara si lo haces, ademas te daré muchos duces, y mamà no lo sabrá - trato de convencer a mi sobrino, quien parece pensarlo unos segundos. -no puedo, Evolet se enojara conmigo tío - dice en medio de un puchero. Suspiro un momento antes de buscar la mirada de mi bonita, sin tener éxito para aun así volver a hablar, pero esta ves dirigido a la peliroja. - vamos bonita, no me hagas esto, quiero hablarte - le pido con voz de suplica, ganado que ella tome una bocanada de aire antes de susurrarle algo a mi sobrino. - me iré tío, pero llego en diez minutos para llevármela - dice bajándose de los brazos de mi bonita para mirarme amenazadora mente, consiguiendo que solo ria antes sus actos. Veo como Daniel sale de la cocina en medio de saltos dejándome solo con mi mate, quien mantiene su rostro mirando hacia abajo. - bonita, dime ¿que hice?, ¿porque no me miras? - pregunto dando un paso hacia ella, ocasionando que esta lo de hacia atrás. - yo... - ¿estas enojada conmigo? - pregunto dando ahora dos pasos, haciendo que ella los de hacia atrás, quedando contra la pared sin salida. - no, solo que... yo... - detiene sus palabras cuando con mi mano tomo su mentón para levantar lo y que así quede mirándome fijamente. -por favor no me odies - pido cuando vuelve a mi el recuerdo de sus palabras. - no te odio Alek, pero yo... te enojaste conmigo - dice en un susurro confundiéndome con sus palabras. - jamas estaría bravo contigo bonita- suelto antes de posar mi otra mano en su cintura y así acercar su cuerpo al mio, sintiendo una electricidad por el contacto de nuestros cuerpos. - te fuiste muy mal cuando estamos hablando... y yo quería... quería - detiene sus palabras antes de que distinga el sonrojo en sus mejillas. Por la diosa, tener esta vista de ella es tan perfecta que me duele controlarme. - ¿que querías? - pregunto acercando mi rostro al suyo para rozar nuestras narices soltando un suspiro por la sensación tan exquisita. Sus ojos muestran como se cuestiona dejar salir su pregunta mientras nos mantenemos en esta posición que puede ser muy peligrosa para mis planes de ir despacio. " huele delicioso" ronronea Derek. Empiezo a sentir como el bulto en mi pantalón empieza a endurecerse por las ganas de querer arrancarle la ropa a la mujer frente a mi y enterrarme en ella. Diosa, si mi pequeña escuchara mis pensamientos de seguro se asustaría. - quería que escucharas como he... mejorado, quería leerte y que... - me paralizo en mi sitio ante su confesión - debí callarme, algo te molesto - no, mi pequeña, no quiero que piense eso, que sienta que no puede decir algo por temor a mi reacción. Estúpidas reacciones apresuradas. - bonita, no me enoje contigo, no podría, puedes decir todo lo que quieras, no te cohíbas, y lamento que hayas pensado eso, yo también quería escucharte leer - puedo ver como sus ojos se iluminan. - yo... - no la dejo terminar cuando mis labios no pueden ser detenidos en el breve contacto que establezco con los suyos. Aunque dura poca la presión, las emociones se establecen por bastante tiempo donde la mano que tengo en su cintura la aprieta un poco antes de acercarla mas a mi cuerpo, ocasionando que sus manos estén en mi pecho quietas, mientras mi otra mano se mantiene en su mejilla acariciándola, tratando que no rechace el toque de nuestras bocas. Separo mis labios con lentitud, quedando con una imagen que estará grabada en mi mente por mucho tiempo, ver como sus pecas se confunden con el rojo de su rostros, mas encima su cabello ondeando alrededor dándole un toque precioso. - perdón por eso, pero enserio quería probar tus labios, aunque por el momento sea un simple toque.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR