Capitulo 6

3174 Palabras
Pesadillas o Recuerdos Evolet La vida puede ser difícil, bastante debo decir, nos tira por un precipicio para dejarnos sin posibles salidas, solos, sin familia ni amigos que nos salve, sin una compañía, algo remoto que no nos lleve a salir del hueco. Muchas veces nos pueden atacar, romper, provocarnos bastante dolor, uno que deseamos dejar de existir para por fin sentirnos en paz, en calma, y no tener ese dolor abundante que cada ves te quema mas tu pecho, que cada ves te ahoga mas, hasta que ya lo único que divisas es la cornisa, por la cual te avientas sin mirar atrás. Pero aun así, sabiendo todo eso, estoy aquí, con estas personas que me están ofreciendo una mano, una nueva oportunidad, ¿se preocupan por mi? eso quiere creer mi corazon, eso es lo que mas anhelo; eso, y que las malditas pesadillas desaparezcan. - ¡¡No quiero!!, ¡¡no mas!!, ¡¡déjenme en paz!! - no paro de gritar mientras mis ojos siguen cerrados, rezando a cualquier cosa posible que no aparezcan enfrente mio. Levanto mi espalda de la cama con fuerza mientras me acurruco con mis manos en la cabeza queriendo que los susurro paren, queriendo olvidar sus voces, su tacto, queriendo olvidarme yo misma si es posible. " que bello cabello huérfana" " tu mami no te advirtió que en la noche salen los lobos" " una ves no mas, solo una" " asquerosa" "mugrienta" "todos están dormidos" > " te sientes espléndidamente" > " esto es solo el comienzo" > Unas manos se apropian de las mías que se encuentran aun en mi cabeza causando que de un brinco empiece a patalear con todas mis fuerzas esperanzada de que eso sirva de algo. > No escucho nada, solo un zumbido espantoso que me altera aun mas mis nervios mientras mis manos intentan patear a la persona que me quiere hacer daño. En un segundo, la persona con una fuerza impresionante me agarra de mi cintura para alzarme y posesionarme en sus piernas, mientras sus manos ahora se posan en mi espalda dándome breves caricias que me descolocan al no sentir el golpe. Una voz a lo lejos se empieza a escuchar, una que creo reconocer, provocando que abra mis ojos de imprevisto, los cuales están nublados por las lagrimas, pero aun así, me permiten ver una camisa gris, mientras mis manos, posadas en el pecho de la persona, empiezan a sentir un calor algo embriagador. - vamos bonita, vuelve, vuelve - dice la voz con un tinte de angustia - regresa a mi, vuelve. Respiro lentamente antes de subir mi rostro para ver una fuerte mandíbula. La persona se separa un poco de mi al sentir mi movimiento para darme un poco de espacio y bajar su rostro a encuentro del mio, lo primero que distingo son unos ojos azules, unos que me llevan al presente. - estas conmigo, no te harán daño...estas conmigo - repite antes de pasar su mano a mi mejilla de manera desprevenida. - Alek... - èl sonríe. - si bonita, soy yo, soy Alek - con su dedo pulgar acaricia mi mejilla, haciendo que de manera involuntaria quiera cerrar mis ojos, pero me contengo - respira pequeña, con calma. Hago lo que me dice, sin apartar mis ojos de los suyos, como si estos fueran mi pasaje de quedada. - fue una pesadilla... ¿de acuerdo? - dice haciendo que asienta en respuesta. - e-ellos m-me... - caen varias lagrimas mientras sollozo. - tranquila, ya paso - pasa la mano que tenia en mi mejilla a mi cabeza - solo...solo debes aferrarte a mi, solo a mi, solo piensa en que no dejare que nada te pase. Poso mi cara en su pecho para ahora cerrar mis ojos y con mis manos, de manera lenta y nerviosa, pasarlas por su torso para aferrarme a él, sentirlo cerca, tal como lo ha dicho. Suelto suspiros cada ves mas relajados mientras las caricias siguen presentes tanto en mi cabeza como en mi espalda, provocando que una leve sonrisa surja sin motivo alguno en mi rostro. ... - hola - escucho como habla Zoe, haciendo que levante mi rostro para mirarla. - hola - ¿puedo sentarme? - pregunta con cuidado. - si Zoe se posa en el asiento de al lado del mio colocando dos tasas en la mesa para acercar una a mi puesto y otra dejarla a su lado. - ten, es para ti, sirve para los nervios, yo la tomo cuando Daniel no quiere hacerme caso, algo que pasa muy frecuente - dice con una sonrisa en su rostro. - g-gracias - digo antes de tomar un poco del contenido de la taza disfrutando del sabor dulce y cálido en mi garganta. - no hay porque, pensé que lo podrías necesitar debido a lo que paso en la noche - trago saliva - no quiero entrometerme, ni soy chismosa, solo que pude escuchar tus gritos desde mi cuarto... Me sonrojo inevitablemente por saber que todos en la casa me han escuchado, por que les arruine la noche y no pudieron dormir bien seguramente por mi culpa y mis estúpidas pesadillas. - l-lo siento... - no lo digas Evolet, tener malos sueños no es culpa de nadie, no podemos controlar lo que imagina nuestra mente en ese estado, en realidad no podemos controlar mucho en esta vida, pero no por eso debemos dejar de ser fuertes - dice con determinación - créeme, culparte no ayuda en nada, solo te llevas responsabilidades de cosas que no son tu culpa. - y-yo... - la verdad Evolet, quiero que sepas que puedo ser tu amiga, podemos hablar de lo que tu quieras, si necesitas desahogarte sobre cualquier cosa, soy la indicada, en especial porque me encanta el chisme - dice lo ultimo en broma sacándome una sonrisa. - ¿también desperté a Daniel? - oh, no, tranquila, a mi hijo no lo despierta ni siquiera que caiga un derrumbe o un avión en su habitación - rie - vaya que tiene el sueño pesado, eso puede ser muy bueno en ocasiones. - ¿que ocasiones? - pregunto descuidada causando que Zoe parpadee varias veces como si hubiese dicho algo que no debía. - ehh, pues...cuando... digo... - mira para varios lados antes de que se quede estática en su puesto y sonría - pero que cosas, Alek ya llego. - ehh- ¿como puede saberlo?, yo no escuche nada. - si, no demora en pasar por esa puerta - señala la entrada al comedor - pero en fin Evolet, solo quiero que sepas que aveces la mejor forma de liberarte es soltando todo eso que guardas, puedes decírselo a mi hermano, pero si crees que es muy fastidioso, yo siempre estaré de segunda opción. - de acuerdo, gracias. - eso hacen las cuña... amigas - se corrige rápidamente - ¡Alek, llega rápido al comedor antes de que suelte la sopa! - grita de imprevisto, pero eso es lo ultimo que se escucha antes de tener en el marco de la puerta la presencia del pelo n***o. - ¿que hiciste? - pregunta Alek a Zoe con una ceja alzada, haciendo que sonría un poco por su pose algo atractiva. - ¿yo?, nada, pero estuve a punto, así que me iré con mi hijo- Zoe iba a salir de la habitación pero se detiene para luego voltearse y mirar a Alek - ¿donde dejaste a mi hijo? - esta con Maccon - responde Alek como si nada haciendo que Zoe haga una mueca de desagrado. - ¿esta aquí?, ahg, debería conseguirse una vida, o deberías darlo a la caridad, tal ves lo reciban y nos libren de su presencia- y con eso la pelo rubia sale del comedor en medio de quejas. - ella es la que estoy pensando regalar - dice Alek antes de voltearse a verme con una sonrisa para caminar a mi puesto y con su mano correr un poco la silla para que quede de frente a él causando que mi ritmo cardíaco aumente con el movimiento siguiente de improvisto. Alek se agacha rápidamente, para así quedar el unos centímetros mas abajo que yo, pero aun así dar un paso en mi dirección y quedar a poco espacio de distancia. - ¿q-que h-haces? - pregunto cuando noto como sus ojos detallan y analizan mi rostro con mucho cuidado. - solo analizo lo hermosa que eres - ¿que acaba de decir?, me acaba de decir...¿hermosa? Me sonrojo inexplicablemente con sus palabras y por algún motivo, eso hace que Alek muestre sus hoyuelos en una sonrisa. - verdaderamente hermosa, desde tus hermosos cachetes llenos de pecas y colorados, hasta tu bella nariz - ¿que esta diciendo?, ¿porque me dice esto? - y-yo... - ¿ya estas mejor? - pregunta haciendo que arrugue mi entrecejo por la confusión y el cambio de tema que me nublo los pensamientos. - si. - me alegro, porque te ves aun mas bonita de lo que eres cuando estas sonriente - ¿acaso hoy es día de cumplidos? - mejor vamos a donde Zoe y Maccon, de seguro deben ya estar queriendo matarse - asiento en respuesta. Alek se levanta para luego ayudarme a levantarme de la silla y luego, en una acción que no veo venir, dar un pequeño pico en mi nariz, que hace que pierda un momento la respiración, quedándome paralizada en mi puesto. Tardo unos segundos en recuperar la compostura para levantar mi rostro y hallar con que Alek esta nuevamente analizando mis acciones, pero la pena es tanta que decido bajar mi rostro, para empezar a mover mis dedos entre si al tener mis manos unidas en una acción nerviosa. - vamos, bonita Alek Por la diosa luna, madre de todos nosotros, te pido que me des control para calmar a mi lobo que en estos momentos esta en un mar de emociones, al igual que yo. Este día ha tenido muchas cosas, empezando por la pesadilla de Evolet, una que no ha sido la primera, ya varias noches he tenido que ir a sacarla de ese hueco n***o que atormenta su mente y causa que el dolor de los recuerdos vuelvan a ella. No es fácil para mi tener que ver como mi mate esta desmoronada, como le han causado tanto daño, como han podido salir impune de su sufrimiento, pero que aun así yo buscare la justicia que tanto necesita mi bonita. En estos momentos me encuentro en mi despacho, después de dejar a mi pequeña con Zoe y Daniel, quien estaba bastante sonrojada por mis acciones y palabras repentinas. Me fue bastante imposible callar, o no darle ese beso, no cuando la vi tan mal en la noche, cuando mire su rostro empapado de lagrimas, solo quería que ella tuviese su mente en otra cosa, que dejara esos momentos en el recuerdo, y su en su mente abundara nuevas cosas. " como nosotros" dice Derek feliz al ver que nuestra mate no actuó indiferente ante nosotros. Escucho la puerta abrirse, dando paso a mi Beta, mi mano derecha y mi amigo, quien trae una cara de desagrado, ya imaginando yo el porque. - loba fastidiosa, bocaza... - empieza a refunfuñar mientras se adentra en la habitación - es una horrible... - cuidado con lo que sale de tu boca Maccon, es de mi hermana de quien hablas - advierto antes de agarrar un libro del librero. - disculpe Alpha, pero su hermana me puso en ridículo delante de luna - dice antes de sentarse en la silla con mucha fuerza, queriendo que note su enfado. - ¿y mi pequeña como reacciono? - pregunto curioso. - de forma respetuosa, intento mostrar imparcial, ella si es una dama no como ... su hermana. - nunca entenderé el odio que se tienen - espeto mientras empiezo a buscar en las paginas del libro algo que me pueda servir. - yo tampoco, es algo que nos sale natural, nació de repente, y así nos quedaremos hasta nuestra muerte - traga saliva - ahora Alpha, ¿que buscamos? - necesito los nombres de todos los pueblos que están cercanos al bosque de los cadáveres, como lo bautizaron los humanos. - ¿donde encontró a su luna? - asiento en respuesta - puedo saber la razón, Alek. Aparto mi mirada de las hojas del libro para posarlas en mi amigo. - debo encontrar a unas personas que lastimaron a Evolet, vivían con ella en el pueblo en donde nació - Maccon arruga su entrecejo. - y porque no le pregunta a luna - trago saliva ante el recuerdo de sus sollozos, lagrimas y gritos en la noche. - no quiero que recuerde nada que tenga que ver con el pasado que la atormenta, planeo que se centre en el presente, en su futuro, y que deje el pasado atrás. - eso sera muy dificil de lograr Alek. - pero no imposible, y por mi luna haré todo lo imposible para verla sonreír... hallando a los que le hicieron daño podre hacer que pase pagina. - ¿que piensa hacer cuando los encuentre? - pregunta haciendo que una sonrisa sádica surca en mi rostro. - es mejor que no preguntes si no quieres tenerle temor a tu amigo y Alpha. Después de eso, Maccon y yo empezamos a tomar varios libros para buscar información de utilidad, algo que nos cuesta bastante, debido a que no hay mucha información de ese bosque, debido a los miles seres sobre naturales que lo habitan, empezamos a borrar todo signo de nuestra existencia; solo conservamos muy pocos libros con esa información, unos que planeo encontrar. Pasamos alrededor de varias horas buscando, hasta que damos con varios nombres. - Rechister, Fekter, Alcostriur y Fort- nombra mi Beta los pueblos que rodean aquel bosque - los tenemos, pero ahora ¿que paso sera a seguir? - necesitare varios informantes, para que se adentren en esos pueblos como aldeanos - digo mientras cierro el libro. - buscare a las personas adecuadas para eso y se los traeré Alpha - dice Maccon levantándose de su silla. - gracias, espero que los consigas en el menor tiempo posible. - lo haré ... Me acomodo lentamente en mi puesto, quedando justamente al lado de mi bonita, quien no para de mover sus dedos en acción nerviosa. Zoe se encuentra en otro sillón, con Daniel recostado junto a ella, dándole un abrazo, mientras Maccon permanece en el ultimo mueble que es para una sola persona. Después de salir del despacho, decidimos ver una película todos juntos, donde en la repartición de puestos curiosamente quedamos mi pequeña y yo en el mismo, dándome una gran alegría por tener a mi pequeña a centímetros de mi. Evolet se mueve un poco en su sitio, mientras veo como traga saliva para después respirar lentamente. " la ponemos nerviosa" dice Derek en un ronroneo de emoción. - te esta gustando la película - pregunto muy bajito para que solo ella escuche, aunque esta claro que pueden escuchar los otros en la habitación por nuestro buen oído, pero en este momento están bastantes ocupados mirando la pantalla. Mi bonita gira su rostro en mi dirección para dejar sus ojos fijos en los mios, causando que mi corazon lata desbocado por tener esas perfectas esferas verdes posadas en mi. - s-si - dice antes de morder ligeramente su labio, haciendo que quiera ser yo el que lo muerda. Por la diosa luna, dame auto control para no querer desarrollar todas las fantasías que tengo planeadas para mi pequeña y yo. " seria deliciosa mente placentero" gruñe mi lobo. Ahora soy yo el que respira hondo para no dejarme llevar por mis emociones, pero aun así decido llevar mi mano a su rostro para pasar un cabello alocado que se ha salido de su puesto y dejarlo detrás de su oreja. Mi bonita sigue mi acción muy cuidadosamente, estando alerta, pero no rechazando mi toque, algo que me alivia bastante, es buen progreso para como comenzamos. - dime bonita, ¿crees en el destino? - ella abre un poco los labios dándome un perfecta vista de lo que sera mi perdición. Como deseo probarlos. - si - responde después de unos segundos sin apartar su mirada de la mía. - ¿crees en las almas gemelas? - me acerco un poco a ella, tratando de no abusar, no quiero que se asuste por algún motivo. - s-si... - responde esta ves dudosa, en parte por la pregunta y en parte porque mi mirada se pasea de sus ojos a sus labios. - yo también, creo que tenemos a alguien destinado para cada uno, una persona que nos dará tanta alegría, que sera hecho para nosotros, y el cual encontraremos en algún momento - como yo contigo , continuo en mi mente - tal ves esta lejos, o muchas veces mas cerca de lo pensado. - mas cerca...- repite ella como si estuviese en un trance por la hipnosis de nuestras miradas. - ¿confías en mi bonita? - vuelvo a preguntar anhelando que la respuesta sea un rotundo si. - si - dice aliviando mi corazon. Respiro lentamente, hallando con que tenemos bastante cercanía en nuestros rostros, tan cerca que puedo escuchar como su corazon esta acelerado. - entonces quiero que confíes en mi cuando te digo que te mostrare un nuevo mundo bonita, uno en el que te prometo, haré que cierres todas esas heridas que te han causado, uno en el cual tu sonrisa no dejara de brillar, y uno en el cual te acompañare hasta que suelte mi ultimo suspiro en esta tierra. - Alek, yo...- no logra buscar palabra al quedar anonadada por mi confesión. No se si me apresure con eso, en realidad no se lo que hago, solo se que la conexión entre mates se fortalece cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo en el cual pasamos juntos, es algo inexplicable, que se va formando sin nuestro consentimiento, y así fue como se formaron todos esos sentimientos en mi mente , no pude aguantar, solo quería confesar algo a mi mate. - ¿estoy a salvo? - pregunta mi bonita en un susurro ligero que me causa bastante ternura por ver como sus ojos por fin se abren a mi, dando un pequeño atisbo de sus pensamientos. - siempre pequeña. - las pesadillas, ¿pararan? - lo harán, con el tiempo, pero mientras me tendrás a tu lado, no me importa en que momento deba ir en tu búsqueda y traerte de vuelta - suelto sin pensar ganándome la mejor recompensa, su sonrisa. Por la diosa, en verdad quiero besar esos jugosos labios. Mi bonita vuelve a morder su labio inferior y enserio que admiro mi auto control en estos momentos, ¿por que tiene que ser tan tierna y hermosa? - no me lastimes - pide. - jamás.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR