━ ¡Ah! Que rápido pasa el tiempo ━. Exclama MiSeon, estirando su brazos sobre la silla de su escritorio ━ Siento que desde que el Señor Jeon apareció en esta escuela el tiempo ha pasado más rápido de lo normal ━. Aprieta sus mejillas.
━ ¿Por qué lo dices? ━. Le pregunta curioso Jimin, frotando un paño húmedo sobre la superficie.
Era de tarde en la escuela, la hora de salida había sido hace ya dos horas, tan solo estaban en el jardín ellos cincos, y SeoYeon, quien le había suplicado a Jimin poder quedarse con él hasta que saliera de su trabajo. Así que allí estaban limpiando lo último del salón, aunque la pequeña más que limpiar se le pasaba jugando con los juguetes que siempre había querido usar, pero que los otros niños siempre se lo llevaban primero.
━ ¿Ya llevan seis meses saliendo, no? Siento que fue la semana pasada que nos contaste que Jeongguk te invitó a una cita ━. Suspira agotada con falso amorío ━ Y yo aquí tan sola ━. Comienza a lloriquear, haciendo un vergonzoso berrinche que solo hizo reír a los presente.
━ ¿Tienes pensado mudarte ya con él? ━. Aquella pregunta lo toma desprevenido, causando que se atorara con su propia saliva y comenzara a toser con tal fuerza por el ardo de su pecho.
━ ¿E-eh? ━. Parpadea algo atónito,girándose para ver su rostro burlesco.
Las chicas sueltan una pequeña risilla por su reacción.
━ Eso. ¿Todavía no te vas a mudar con él? Digo, podrían pasar más tiempo juntos y criar a SeoYeon ━. Mira de reojo a la mencionada, agradecido que estuviese tan concentrada en orden los juguetes por color para prestarle la debida atención.
━ La verdad... hemos hablando unas pocas veces de eso, y yo... todavía no quiero mudarme. No es por ellos, ni nada por estilo, es solo que quiero disfrutar un poco más viviendo por mi cuenta ━. Acaricia la yema de sus dedos, sonriendo feliz de tener sus propias cosas por su cuenta ━ además... ¿No es muy temprano para eso? ━. Toquetea sus largas patillas castañas.
━ Uhm, puede ser. Aunque ya depende de cada quién. Muchos disfrutan de aquella "paz" que es estar solo, y otros ya ansían enlazar su vida con otros ━. Dice Yura. Alza sus hombros sin restarle importancia ━ KoYeon y yo tardamos dos años en mudarnos juntos, pero fue más que todo porque nuestros trabajos quedaban lejos de la casa del otro ━. Los presentes entre abren graciosamente sus labios ante las palabras que soltaba.
━ Es raro escucharte hablar de tu pareja ━. Comenta burlonamente SooHyun, moviendo sus dedos sobre su boca.
Para sorpresa de todos el rostro de Yura termina sonrojándose por completo, apretando con fuerza el palo del trapeado para luego simplemente alzarlos mientras soltaba un grito demasiado alterada.
━ ¡Ya! ━. SooHyun comienza a correr por toda la habitación, cubriendo con sus brazos su cabeza, siendo perseguido por los constantes gritos y pasos de la mayor indignada.
Jimin bufa con gracia, viendo de lejos el espectáculo que hacían las dos mujeres en el pequeño salón. Era demasiado extraño y divertido ver a Yura así, tan avergonzada y alterada, normalmente siempre mantenía el control, separando su vida personal de la del trabajo. Pero allí estaba, correteando como una niña pequeña a la castaña quien seguía gritando por su vida.
Hubiese seguido mirando tal show sino fuera por como siente un pequeño jalón en la manga de su suéter. Gira su cabeza hacia tal dirección, encontrándose a SeoYeon agarrando con una de sus manos su brazos mientras que la otra apretaba su oreja. Tenía una mueca de molestia, negando ante el mucho ruido que hacían.
━ ¿Mucho ruido? ━. Le pregunta agachándose hacia ella, peinando su pequeño flequillo. La Niña asiente inflando sus mejillas rojas ━ Bueno, ya yo terminé así que ya nos podemos ir ━. Le sonríe apretando sus linda carita ━ Dejemos a estas locas ━. Su comentario hace reír a los dos.
☪︎⋆。˚
Una nueva hora de salida, los pequeños corrían con toda la emoción por la sala de espera. Jugando con todas las cosas que se les permitía tocar, hablando entre ellos, hasta comiendo lo que les había quedado de la merienda mientras esperaban que lo retiraran de aquella cárcel de infantil - Como ellos mismo murmuraban en secreto-
━ ¿Qué haces? ━. Pregunta curioso Jimin, agachándose hasta poder sentarse en el piso junto con su linda SeoYeon, quien coloreaba algo sobre la mesa de plástico colorida.
━ Pinto flores. Me gusta mucho las flores ━. Alza sus brazos hasta poder enseñarle la hoja de papel.
Tal como había mencionado en la hoja se plasmaban unas flores de distintos colores y tamaños, un tanto deformes, pero se notaban la forma la cual quería hacer. Arruga su sien curioso al notar como en el centro de todo había un pequeño muñequito, no tenía manos, eran como unas aletas, agarrando las flores con estas.
━ ¿Qué es eso? ━. Señala con su dedo la curiosa forma.
━ Es un pingüino ━. Le contesta animada ━ Me gustan mucho los pingüinos. Son muy lindos. Quiero ver uno... ━. Suspira encantada, imaginándose el tierno animalito en su cabeza mientras lo pintaba.
━ Uhm... tal vez podamos ir a ver uno algún día ━. Apoya su codo contra la mesa, aplastando sus mejillas en su mano.
━ No podemos. Ellos viven en lugares donde hacen mucho~frío, y aquí no hace mucho frío ━. Abulta sus labios enojada.
Jimin estuvo apunto de contestarle de cierto lugar donde habría, pero al final no lo hizo. Prefirió guardárselo para sí mismo. Tal vez en un futuro no muy lejano, podría hacerle una pequeña sorpresa. Otra salida en familia.
Sonríe emocionado.
Su relación con Jeon era mejor con cada día que pasaba. Todas las tardes se escribían hasta que se hiciera de noche y fueran a dormir, esto solo los días de trabajo. Ya que de viernes a domingo, Jimin se quedaba a dormir en su casa, y salían un rato al parque o simplemente pasaban tiempo en casa, juntos. Jugando algún juego con SeoYeon, o probando recetas distintas.
Amaba pasar tiempo de calidad con ellos.
Su relación con SeoYeon seguía siendo igual. La pequeña tenía una gran confianza en él. No parecía afectada por la relación que tenía con Jeon. Es más lucía tan feliz. Un día había escuchado unas lindas palabras salir de su labios "Si papi está feliz, yo también lo estoy" aquellas palabras que le había confesado lo conmocionó tanto que terminó llorando mientras la abrazaba con fuerzas.
A pesar de que ella no se dirigiera a él como "papá" se notaba que si lo consideraba como uno.
Y solo con eso se sentía más que conforme.
━ ¡Jimin! ━. Alza su cabeza asustado al escuchar como su nombre es gritado de una manera demasiado alterada.
Arruga su sien encontrándose a HyoJun apoyada en la puerta. Lucía tan asustada, con su respiración agitada y sus rasgados ojos abiertos en grande. Apenas nota aquellos se levanta rápidamente de su asiento, no sin antes avisarle a SeoYeon que volvería pronto.
Con pasos acelerados y tomándose el cuidado de no chocar y empujar a ningún niño por accidente logra llegar hacia donde estaba. Esta le hace un pequeño movimiento de cabeza, señalando hacia el pasillo fuera del salón. Algo dudoso caminan, alejándose del todo ruido de los gritos de los niños hasta volver suaves murmullos.
━ ¿Qué sucede? ━. Aprieta sus manos contra su pantalón, intentado lucir calmado, pero ver lo nerviosa que estaba no lo ayudaba.
━ No te quiero alertar, pero vino una madre ━. Le susurra pegándose incómodamente de la pared.
━ se supone que eso está bien ━. Le contesta algo perdido, ladeando su cabeza por las cosas raras que decía
━ A lo que me refiero es que llegó un madre diciendo que era la madre de SeoYeon... ━. Murmura entre diente, bajando su tono de voz al decir aquello último, dirigiendo su mirada hacia un punto detrás de él.
El latido de su corazón comienza a hacer eco en su cabeza. Sus labios se entreabren, abriendo sus ojos en grande sin poder creer lo que había dicho esta. Por algún extraño motivo su cuerpo empieza a temblar mientras dirigía su mirada hacia donde HyoJun apuntaba encontrándose a una desconocida mujer en la recepción.
Estaba recostada al mostrador, con una expresión aburrida y cansada. Se notaba la marca de las caras prendas que llevaba colgando de su delgado y delicado cuerpo. Era delgada y alta, con unos grandes ojos de muñeca, manos pequeños, nariz perfilada y pómulos algo marcados. Su largo cabello castaño le llegaba a la cintura. Llevaba un traje de color rojo, pegado a su cintura con bordeados negros que cubrían todo su pecho y hombros.
Tenía los mismos rastros finos y delicados que SeoYeon.
Vuelve su mirada a HyoJun, mirándola sin saber que hacer en tal incómoda situación. Esta solo alza sus hombros, igual de pérdida que él.
Piensa en SeoYeon, y aquello le da la fuerza para pensar detalladamente en aquella extraña situación. No sabía nada de esa mujer, no sabía si le había hecho alguna daño a SeoYeon o Jeongguk. No sabía nada de su separación, de su historia con los tres. Ni sabía si en realidad era la madre de la pequeña. No podía simplemente confiar en ella, así que no podía confiarle uno de sus tesoros más sagrado.
Así que recompone su postura. Relajando su cuerpo comienza a caminar hacia la recepción con una fingida sonrisa, tomando las fuerzas necesarios con cada paso dado hasta llegar a donde ella. La mujer alza la cabeza, dirigiendo su mirada a él y entrecerrar sus ojos, mirando juzgadoramnete todo el largo de su cuerpo.
━ ¿Se le ofrece algo? ━. Le pregunta con una fingida sonrisa de agradado.
━ Oh si, buscó a mi hija... SeoYeon ━. Tarda unos segundos en decir su nombre. Tenía una gran sonrisa orgulloso por la alguna extraña razón.
Se veía tan natural su actitud. Su voz era de un tono un tanto Dulce y suave, pero con un toque sofisticado y juzgador. Por extraño que sonara aquella persona no le traía una buen presentimiento, la sentía tan falsa, su subconsciente le decía una y otra que vez que se alejara de ella. Pero aún así, decidió seguir con un buen control, ya después le contaría todo lo sucedido a Jeon.
━ Uhm, disculpe, pero ya la vinieron a retirar. ¿No le avisaron? ━. Ladea su cabeza confundido.
━ Ay, es que salí temprano de casa y quería venir a buscar a mi hija, pero ya veo que me ganaron ━. Suspira con falso cansancio. Sus expresiones eran tan naturales ━Bueno, mañana vendré a buscarla~ no dejes que nadie se la lleve ━. Suelta una pequeña risilla.
━ No creo poder asegurarle eso ━. Intenta con fuerza que su tono no se escuche tan descortés. No podía evitar sentir molesto por como la palabra "hija" salía de su boca de una forma tan descarada ━ Mejor dígale a la niñera que no pase por ella ━. Sonríe nuevamente.
━ Eso haré ━. Le devuelve la sonrisa forzadamente, resaltando con la punta de sus labios pintados su molestia mientras apretaba sus manos.
Dispuesta a irse, se gira con un lento movimiento, alzando su cabeza para mirar a cierta dirección donde estaba la puerta que dirigía hacia donde estaban todo los niños, entre ellos aquella pequeña que se quería llevar consigo.
━ Oh, antes de irse debe anotarse aquí ━. Interrumpe colocándose frente a ella con miedo a que la terminara reconociendo ━ Cada visita debe poner su nombre y apellido ━. Señala el papel que estaba en el mostrador
La mujer alza una de sus cejas para luego bufar molesta. Retrocediendo sus pasos se acerca hasta apoyarse contra el mostrador y agarrar de una manera brusca la pluma que había sobre el papel comienza a anotarse en los pequeños recuadros que había. No tarda mucho tiempo en terminar, tira con poca fuerza el bolígrafo y se va sin más. Haciendo sonar sus tacones, caminando de una forma tan rápida y elegante hacia la salida. Desapareciendo de allí sin más que decir.
Jimin solo mira desde su lugar como el cuerpo de la mujer se iba alejando. Le había dejado aquel extraño molesto de incomodidad en su pecho. Estaba completamente aterrado, curioso. El aire de su alrededor se sentía espeso, juraba estar ahogándose en el. Toda esta situación lo estaba volviendo loco, tenía miedo de ser apartado.
¿Que tal si al final Jeon y ella volvían solo por su hija? ¿O intentaba alejar a SeoYeon de ellos luego de enterarse de su relación con Jeon?
Conocía perfectamente a Jeongguk y sabía el dolor que le causaría el ser separado de su hija. Estaba dispuesto a aceptar el rechazo de Jeon si aquello llegara a pasar. De solo imaginárselo él mismo sentía tantas ganas de llorar.
Pero además de todos aquellos pensamientos tristes también había uno altanero. Aquel que a pesar de todo si Jeon necesitaba apoyo para luchar por su hija él se la daría con gusto. Porque después de todo, aún si no había alguna lazo sanguíneo que los uniera, él la consideraba como su hija. Era también su rayo de luz.
Maldijo entre dientes conteniendo con fuerza las ganas de llorar cuando al regresar al salón aquella pequeña manita tomó la suya y la guió hacia tal esquina para seguir jugando. Se veía tan inocente, sin enterarse de nada.
Tan solo esperaba que tal inesperada visita no hiciera tanto caos en su humilde y amorosa familia.
☪︎⋆。˚