Lo que suponía que era para hablar sobre su hija había pasado en segundo plano.
Desde que por fin le había dado su número a Jimin no habían parado de escribirse el uno al otro. El primer día fueron pequeños reclamos por parte de este al haber tardado demasiado en darle su número, sin embargo después de eso la conversación continuó por varias horas si no fuera porque los dos recordaron que tenían que trabajar mañana.
Pensó que tal vez no volverían a hablar después de eso, pero para su agrado los días siguieron así entre distintas conversaciones. Gracias a ello había conocido varías cosas sobre Jimin. Siempre sabía de que hablar por lo que nunca sus conversaciones terminaban incómodamente. También que era muy fan de los gatitos, así que siempre utilizaba stickers de gatitos para expresarse.
Lo único que había logrado con escribirse todo los días es que su enamoramiento por el aumentara. Estaba completamente delirando por el, que si este le pedía algo el no podría negárselo.
━ Papi... ━. La suave voz de su hija lo sacó de su ensoñamiento.
En estos momentos se encontraba de igual formaba pegado al celular. Acostado cómodamente sobre la cama, hablando como siempre con Jimin. Gracias a él ahora estaba más pendiente a su teléfono.
━ ¿Qué pasó, bebé? ━. Bloqueó el aparato, dejándolo a un lado para concentrarse en su hija.
━ ¿No vamos a salir? ━. Pregunta abultando sus labios, encorvada tristemente.
Mierda lo había olvidado. Le había prometido a SeoYeon que iba a salir al parque con ella, varias veces la niña había entrado a la habitación para recordarle, sin embargo siempre terminaba distrayéndose al recibir un mensaje por parte de Jimin.
━ Oh, perdón dulzura. Ah~ papá anda por las nubes últimamente ━. Soltó una cansada risa, levantándose de la cama con un gran estirón ━ Vamos ━. La pequeña comenzó a dar saltos emocionado, corriendo hacia la sala a buscar su maleta.
Jeongguk: voy a salir con SeoYeon al parque que está cerca de la escuela
Jimin: ¡Oh dios! ¡Yo también quiero ir! Os veo por allá~
Jeongguk tuvo que parpadear varias veces y releer una cuántas veces el mensaje para poder lograr entender el mensaje que Jimin le había mandado. Cuando por fin lo hizo creyó que por unos Segundo se desmayaría en su lugar.
Dios, se iba a encontrar con Jimin.
Esto no estaba en sus planes para nada. No sabía que hacer. Se supone que iba a ser un momento entre su hija y él. Hasta se iba a poner la misma ropa que llevaba en casa, pero si Jimin de igual forma iba a ir definitivamente debía cambiarse para darle una buena imagen.
No tardó mucho en encontrar en su armario algo decente y al mismo tiempo cómodo. Después de todo solo sería un paseo en el parque. Aunque si lo pensaba de otra forma fácilmente esta podría ser su primera salida juntos fuera de la escuela, casi como una cita.
Dio pequeños brincos emocionados. Por fin lo vería después de casi una semana.
☪︎⋆。˚
Ya estaban de camino al parque. Tan sólo faltaban pocas calles para llegar. Jeongguk tenía agarrado de la mano a su hija, alzando y bajando su manita dulcemente mientras esta le daba una platica rara sobre las formas que tenían las nubes de algodón de azúcar.
Suspiró ante la gran imaginación que su pequeña tenía.
Todo su alrededor queda en el olvido cuando reconoce cierta figura. Sus ojos caen sobre él, sintiendo como su corazón se agita de inmediato. Allí estaba Jimin mirando a todos lados como si lo estuviera buscando cuando por fin sus ojos cayeron en su cuerpo un gran sonrisa apareció en su rostro logrando que terminara temblando y apretando con más fuerza la manita de SeoYeon.
Entre más se acercaba el ardor de su rostro y su nerviosismo aumentaba. Su respiración había terminado completamente agitada cuando lo tuvo frente a él. Su sonrisa se veía más bonita de cerca, combinando perfectamente con lo suaves y delicados rayos de sol que caían con gracia sobre su esbelto cuerpo.
Jimin era hermoso. Nunca se cansaría de repetirlo. Era precioso aunque tan solo llevara un cómodo suéter de rayas blancas y negras y sus holgados pantalones negros. Seguía luciendo increíble ante sus ojos.
━ ¡Príncipe mimi! ¿Qué hace aquí? ━. Pregunta SeoYeon al darse cuenta de su presencia y correr de repente hacia él, abrazando sin más sus largas piernas ━ ¿No debe estar en la escuela? ━. Alza su cabecita ladeando suavemente su cabeza.
━ No~ es mi día libre ━. Acaricia con su diestra sus lindos cabellos sueltos.
━ ¡Papi mira, tiene un gatito! ━. Chilla emocionada, agachándose lo suficiente para acariciar tímidamente la cabeza de color negrita del gato. El animal se derrite sobre su mano, soltando suaves ronroneo.
━ Hola otra vez ━. Saludó Jeongguk, metiendo sus manos dentro de sus bolsillos, intentando ocultar su temblorosa voz.
━ Hola ━. Le responde aún con su linda sonrisa en su rostro.
Nunca podría cansarse de resaltar esa expresión en él. Le quedaba perfecta. Fácilmente podría relacionar la palabra "sonrisa" con él.
━ ¿Por qué no vas hacia los juegos? ━. Animó a la pequeña quien de inmediato se levantó del suelo y corrió sonriente hacia las atracciones.
━ Que linda ━. Murmuró sonriente Jimin, mirando con tanto cariño como esta subía con dificultad las escaleras.
━ Si... ━. Suspira.
Comienza a estirar sus brazos hacia arriba, mordiendo su labio pensando en que hacer ahora que él y Jimin estaban solos. El castaño pareció notar aquello y solo le dio un pequeño apretón en su hombro para moverse y caminar hacia una de las bancas cercas para cuidar a SeoYeon desde allí.
Jeon no dudó en seguirle de inmediato. Sus mejillas optaron de un suave rojo al apreciar el tan delicado caminar que tenía Jimin frente a él. Su espalda se veía algo delgada bajo el ancho suéter que llegaba puesto. Le gustaba que fuese más pequeño que él, hacía que sintiera aquel impulso de querer cuidarlo y protegerlo del mundo.
Cuando por fin llegaron a la banca Jimin fue el primero en sentarse en esta. Extendió sus piernas hacia delante y agachó su pecho hasta poder tomar al tierno minino de manchas negras y blancas entre sus manos y dejarlo cómodamente sobre su regazo. Jeongguk no tardó en sentarse de igual forma, algo alejado con el fin de no incomodar al castaño. Este pareció notar aquello así que soltó una pequeña risilla para al final él mismo acercarse hasta que sus brazos se rozaron.
Apretó sus piernas, dejando sus manos sobre sus propios muslos y comenzar a frotarlo en un intento de quitar el sudor que comenzaban a producir estas. Con el fin de no cruzar miradas con el menor decidió solo posar su mirada hacia SeoYeon, quien ahora se deslizaba por el tobogán contenta.
━ ¿Vienen seguido por aquí? ━. Pregunta Jimin a su lado. Notó por el rabillo de sus ojos como se inclinaba hacia él, intentando buscar con cierta diversión su mirada.
━ La mayoría de los fines de semana venimos acá. A SeoYeon le gusta mucho este parque ━. Suspira sonriente.
━ Se nota lo mucho que adoras a tu hija ━. Aquellas palabras sorprendentemente hicieron que su sonrisa ahora se volviera un tanto triste, dejando caer sus hombros.
━ Si. Ella ha sido mi todo desde que nació. Es un milagro para mí ━. Lamió sus labios nervioso, sintiendo como lentamente sus orbes comenzaban a humedecerse más de lo habitual ━ Aunque haya sido egoísta con el fin de tenerla ━. Susurra perdido, apretando sus dedos contra sus muslos cuando varios recuerdos invadieron su cabeza.
Sintió como su pecho dolorosamente se oprimía, la sensación aumentando con el rápido paso de los segundos. Sus labios habían comenzado a temblar tortuosamente, metiéndose cada vez en ese trance. Hubiese seguido así si no fuera por como una mano se posó sobre sus dedos, tan cálida y suave. Su tacto tan delicado al entrelazar lentamente sus dedos con los suyos había logrado que su erguida postura se relajara y lo mirara ansioso.
Lo primero que encontró al mirarlo fueron unos lindos ojitos compasivos. No lo juzgaban en ningún momento, no había pena en ellos, solo unos amorosos que lo hicieron sentir amado bajo su tacto. Las manos de Jimin alzaron sus manos dirigiéndolas hacia su boca, dejando sin más un pequeño beso sobre estas sin parar de mirarlo en ningún momento.
━ No quiero desmoronar un lindo día como este solo por hacerte recordar un mal recuerdo ━. Susurra revoloteando su pequeña nariz sobre el torso de su mano ━ así que mejor pensemos en lo linda que se ve tu hija saltando ━. Señaló con su cabeza a esta. Se veía tanto contenta saltando sobre la torre ━ No querrás ponerla triste por verte así, y me regañará por haberte hecho llorar cuando es lo que menos quiero yo━. Niega suavemente soltando con cuidado sus manos, dejándolas sobre su regazo; para luego alzar las suyas y acunar con cuidado su rostro. Sus pulgares contorneando las finas líneas de sus ojos.
Jeon lo único que puede hacer es cerrar algo adormilado sus ojos. Restregando su cabeza sobre las palmas de sus manitas tan pequeña. Sonríe perezosamente, asintiendo suavemente ya algo mejor. Su pecho se lleno de gozo, con su corazón latiendo tan rápido con lo maravilloso que resultaba ser Jimin.
Podía vivir toda su vida junto a él.
━ Tienes razón ━. Susurra cansado abriendo sus ojos lentamente para solo encontrarse con el lindo rubor que ahora adornaban las mejillas de Park. Su mirada embobada solo hizo que se pusiera nervioso ━ ¿Qu-qué? ━. Le pregunta algo asustado.
━ Eres demasiado tierno ━. Contesta Jimin, sus labios entreabiertos, sin quitar aquella mirada que lo hacía sentir como la persona más valiosa del mundo.
━ eh-eh yo... ━. Comienza a balbucear palabras sin sentido alguno. Apartando su rostro sonrojado de las manos de Jimin. Suelta largas bocanadas de aire en un intento de controlar su acelerado corazón, moviendo sus brazos extrañamente ━ Esto... ¿me gusta tu gato? ━. Maldice entre dientes cuando su comentario sale más como una pregunta.
Jimin ante ello deja escapar una pequeña risa, provocando que sus ojitos se vuelvan lindas finas lineas mientras tapaba con su mano su boca.
━ ¿Me alegra que te guste...mi gato? ━. Usa burlonamente el tono que había utilizado. Apartándose para dejar caer cómodamente su espalda contra el respaldar ━ Se llama vainilla, tiene dos añitos ━. Mira al gato dormido, acariciando con cariño detrás de sus orejitas.
━ ¿Vainilla? ¿Por qué se llama vainilla? ━. Pregunta curioso Jeon, apreciando como el minino se estira perezosamente.
━ Porque cuando lo encontré olía a vainilla ━. Contestó con simpleza, alzándose de hombros ━ No me preguntes por qué, pero cuando lo recogí de la calle olía a vainilla. Recuerdo que me dio hambre después de olerlo ━. Susurra con una risa apenada ━ Así que lo adopté. Le conseguí un shampoo de vainilla así que siempre que lo baño huele así. Aunque ahora no se nota porque ha pasado un tiempo desde que lo he bañado ━. Dice rápidamente al ver como Jeon se había inclinado con el fin olerlo.
Ríe algo penoso por lo que había estado apunto de hacer. Mirando desde abajo a Jimin, quien de igual forma le sonreía. Siguieron mirándose así, alrededor de un silencio bastante cómodo para ser verdad. Ninguno parecía querer soltar alguna palabra, temerosos porque aquella atmósfera se perdiera.
Sin embargo, Jeongguk debía hacerlo. Quería soltar aquello que se había guardado durante semanas. En solo un mes Jimin había logrado lo que a muchas personas le había costado años. El que lo amara. Hacía tiempo leyó que cuando encontrabas a la persona indicaba no tardabas mucho tiempo en sentir enamorado por ella. Un amor tan grande, que no podía compararse con otro.
Creía fielmente que Jimin era esa persona. Esa persona que amaría por toda su vida. Esa persona con la quería estar el resto de su vida.
Verlo tan tranquilo allí. Mirando con cariño hacia donde estaba su hija. Con sus tiernos cabellos castaños balanceándose sobre su cara por la suave brisa. La sonrisa que dibujaban sus belfos. Bajo el suave sol su piel se veía tan fina y delicada.
Jimin era perfecto en todos los sentidos.
━ Jimin... tengo algo que decirte ━. Murmura algo tembloroso. Llamando la atención del mencionado, quien solo inclinó su cabeza para dirigir sus tiernos ojitos hacia él.
━ ¿Dime? ━. Le pregunta algo confundido al ver la segura rara expresión que tenía en estos momento.
━ Yo-yo he pensado mucho últimamente en ti ━. Aprieta su mano sobre su pecho, intentando enlazar cada punto en su cabeza ━ y creo que me gustas. Y yo llevo tiempo sin salir con alguien y no se si esto se sigue haciendo, pero... ¿Quieres tener una cita conmigo? ━. Mordió su labio inferior, sintiendo la comenzó por toda su cara y orejas. Estaba demasiado rojo.
Los ojitos de Jimin se iluminaron preciosamente bajo los rayos del sol, tan brillosos al mirarlo con tanta sorpresa, con su boca entreabierta, soltando finos balbuceos al no esperarse tan inesperada propuesta. Sus mejillas se pintaron de un tierno rosa pastel, repitiendo una y otra vez las palabras de Jeon en su cabeza para luego solo sonreír con una gran gozo.
━ Yo... ¡si, si quiero! ━. Contestó emocionado, asintiendo con su linda sonrisa.
━ ¿si? ━. Preguntó sin poder creérselo, de igual forma luciendo sorprendido ante Jimin. Este solo volvió a asentir emocionado.
Lo que menos espero que pasara después es que el castaño se lanzara contra su pecho. Enrollando con tanto anhelo sus brazos alrededor de su cuello, dejando descansar la suave masita que tenía por nariz en la curva de su cuello.
Al inicio se sintió un tanto tenso, sin saber que hacer por el inesperado acercamiento, sin embargo dejó todo aquello a un lado y le correspondió con la misma energía. Pasando sus brazos sobre su cintura, posando su mandíbula sobre su cabecita, sus lindos cabellos provocando leves cosquillas en su nariz por el delicado aroma a shampoo que tenía.
Mentiría si le preguntaran que no había seudo increíble tenerlo así. Se sentía tan bien. El sentimiento de ser correspondido por otra persona era hermoso. Quería que esta fuera la persona a quien amara y que lo acompañara por el resto de su vida. Haría todo lo posible para seguir teniéndolo a su lado.
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