Marinette Una luz cálida y embriagadora cubrió mi cuerpo. Un fino rayo de sol se coló por la ventana obligándome a salir de mis sueños. Esbocé una mueca de malestar y me incorporé quedando sentada sobre la cama. La cabeza me daba cuentas y el dolor era espantoso. Mis ojos recorrieron la estancia. Estaba en la habitación de Chat Noir. Miré mi brazo y me percaté de que este estaba vendado perfectamente. Me costó una barbaridad situarme. Recordar todo lo que habíamos vivido la pasada noche. El molino en llamas, Chat Noir y yo en el bosque casi desnudos... «Adrien. Soy Adrien Agreste» Sus palabras se me vinieron a la mente e irremediablemente mi corazón comenzó a latir con fuerza. «Adrien... Él se llamaba Adrien» Llevé una mano a mi pecho y la posé sobre él. Me mordí el labio i
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