Narra Alicia
Despierto nuevamente, me acomodo en la cama, y no pasan ni dos segundos cuando la puerta se abre, entra este idiota de Thomas con un hombre mas viejo, estoy tan irritada que apenas lo veo no puedo evitar rodar mis ojos y cruzarme de brazos.
- ¿Qué es lo quieres ahora?, le dije mirando hacia la ventana.
- Traje al doctor, para que te revise, me dice con indiferencia.
- Señor, nesecito que me deje a solas con la señorita, habla el doctor.
- Esta bien, conesta Thomas mientras sale de la habitación
- Hola señorita, soy Ricardo, Thomas me dijo que acabas de tener dos desmallos, dijo sacando algunos objetos de un maletín.
- Hola, soy Alicia, si me desmalle en dos ocasiones.
- ¿Cuando fue la ultima vez que comiste algo?
- La verdad no lo recuerdo, era cierto no recordaba cuando fue la ultima vez que comí algo.
- Bueno tus desmallos son por no haber comido, y por hacer mucho esfuerzo fisico y también has pasado por mucho estrés. Eso ocasionó que te desmallarás.
- Necesitas alimentarte y hablare con Thomas para que no te siga estresando, lo que dijo sobre él, me hizo sonreir, el doctor solo me guiño el ojo y salio mi de habitación.
Pasaron unos cuantos minutos y entra Gloria con una bandeja con comida.
- Gracias Gloria, le digo con una sonrisa, mientras me devoró la cena, no sabía que tenía tanta hambre.
Después de comer Gloria se retira de la habitación, quedandome sola, era de noche y no podía dormir, estuve horas dando vueltas en la cama sin poder conciar el sueño, así que quise probar suerte y ver si mi puerta estaba abierta y me sorprendio encontrar la puerta abierta.
Sali de la habitación y fui a la cocina y ahí habia un reloj lo cual indicaba que eran las las tres de la mañana.
Decidi tomar un jugo de piña que había en el refrigerador y dirigirme hacía mi habitación, pero en lugar de eso fui hacía el living y encendí el televisor, y decidí ver una pelicula. Después de media hora sentia una precensia detrás mio, pero como todo estaba obscuro no podía ver nada.
No le di importa ya que creía que todos dormian, cuando un hombre se sienta al lado mio en el sofa.
- Hola guapa, me dijo aquel hombre, lo cual creo que trabaja para Thomas, ya que tenia una pistola y uniforme.
- ¿Quién eres y qué quieres?, le dije a la defensiva.
- Te quiero a ti, eres tan hermosa que me dan ganas de comerte, me dijo aquel hombre saboreandoce los labios mientras se acercaba a mi.
- Dejame tranquila, maldito pervertido, le dije mientras me puse de pie para ir a la habitación.
Pero al momento de ponerme de pie e irme este hombre me jala del pelo y me tira al suelo.
- A mi respetas maldita zorra, mientras me rompe la ropa y me deja en solo ropa interior, mientras yo intento gritar pero él mantiene una mano en mi boca mientras que con la otra me toca mis pechos.
Deje que hiciera eso para poder quitarle la pistola y dispararle, cuando por fin logro sacarle la pistola. No lo dudó y lo doy un disparo.
Después que le disparo al hombre siento como todos salen de sus habitaciones para poder ver que sucedía.
Cuando logro ponerme de pie, pude ver que al hombre le había dado en el estomago y trate de cubrirme mientras lagrimas salían de mis ojos, ya que pude recordar cosas que creí olvidadas.
- ¿Qué paso aquí?, es Thomas gritando mientras baja las escaleras, lo cual puedo ver su asombro al verme a mi semidesnuda y llorando, y a unos de sus hombres con una bala en el estomago.
- Esa... maldita perra... me disparó, dijo el hombre con algo de dificultad ya que escupía sangre su boca.
- Fuiste tu el que intento violarme, le gritó mientras lo apunto de nuevo con la pistola, para volver a disparle.
- Ricardo lleva este hombre a los calabozos, mientras que me toma en brazos y trae a la habitación.
Delicadamente me acuesta en la cama, mientras que yo me cubró con las sabanas.
- ¿Qué fue lo que paso allá?, pregunta serio y algo preocupado, lo cual me sorprende.
- Ese hombre quería violarme, ¿qué acaso no escuchaste?, le digo tratando de contener mis lagrimas.
- ¿Y porque estabas abajo?, pregunta curioso.
- No podía dormir, asi que baje y puse una pelicula, pero ese estupido llegó y el resto ya lo sabes.
- Bien, me dice para irse de la habitación, pero tomó de su brazo para que no se vaya.
Él me mira algo sorprendido por lo que acabo de hacer, iba a decir algo pero yo no lo deje.
- No me dejes aqui sola, no se porque pero de cierta forma siento que lo conozco de antes, y tal vez sienta algo de confianza estando con él.
- Al menos hasta que pueda dormir, él no dice nada pero se acuesta a mi lado, yo acomodo mi cabeza en la almohada para luego quedar completamente dormida.