-Muy bien, ya estamos listos. Mírate, quedaste hermosa. La maquilladora se hace a un lado y me permite verme, encontrando un maquillaje sutil, pero precioso: mis ojos llevan un delineado que hace resaltar mis iris claros y un esfumado en los párpados que va de obscuro a claro desde el exterior del ojo. Como tengo pestañas gruesas y abundantes ya de por sí, no me puso pestañas postizas, sino que resaltó las mías con máscara negra y las curvó para que quedaran casi como un abanico sobre mis ojos. Mis mejillas llevan a penas un toque de color, la base que me puso prácticamente ni se nota, haciendo que parezca mucho más natural y mis labios están de un tono rojo cereza, que con el brillo, los hace ver sensuales y llamativos. Un par de pendientes delicados y simples de un par de diamantes cu

