Layla estaba muerta de miedo, se sentía inusualmente nerviosa. Leonel, por otro lado, se sentía emocionado y muy feliz de presentarla con su familia. Los Westborn mantenían un círculo muy cerrado, ya que su abuelo siempre había sido presidente, lo que hacía que la gente viera oportunidades donde no las había. Así que los primos solían apelotonarse como una banda. El joven observó a sus primos conversando en la barra mientras sus primas estaban sentadas riéndose de algo en el celular. —Hola, yo soy Paula —comentó la hermana menor de Leonel, apretando los labios mientras Layla la miraba divertida. —Nos conocimos antes. —No, conoces a mi hermana pequeña y a mi hermano, Paulina. Ella no estaba invitada a esto. —Bueno, soy tu hermana. —Bueno, no eres de mi grupo de amigos. —No tienes amig

