Desperté de mal humor debido a que no encontré a Leonard a mi lado cuando abrí los ojos. El dolor de cabeza va disminuyendo, pero aun así está presente. Necesito con urgencia un analgésico, una ducha y ponerme a trabajar para olvidarme de esto por un rato. Salgo del baño, después de una larga ducha y me visto con una pijama. Cojo mi laptop y me siento en la cama para empezar a trabajar, pero el sonido de la puerta me interrumpe. -Pase – grito. Entra Sara con una bandeja de comida en las manos y una sonrisa en el rostro. -Buenos días, Sam. ¿Te sientes mejor? -Si, solo con un poco de dolor, pero estaré bien. – ella asiente y me pasa la bandeja. -Te traje el desayuno. Leonard me dijo que te atendiera en todo, así que lo que necesites, solo dímelo. – sonríe. -¿Dónde está Leonard? -Sali

