Estaba segura que iba a logra salirme con la mía pero no contaba con que se diera cuenta de mi ausencia. Pregunto donde me había metido y solo le respondí que fui a caminar, note de inmediato que mi respuesta no le convenció pero no me importo. Y volví a hacer lo mismo la noche siguiente. Me puse el collar y fui al bosque para encontrarme con mi hermana. Nuevamente no nos pusimos comunicar directamente pero me escribía mansajes en una hoja y luego las hacia llegar hacia mi. Era lo mismo que recibir una carta pero no quería que mi novio se diera cuenta que seguía teniendo contacto con el mundo mágico, así que, lo decidí guardar en secreto y, desde entonces, cada noche a la madrugada, realizaba la misma rutina y luego volvía a casa antes de mi pareja despertara. Pero una noche, su curiosi

