Todo a mí alrededor se detuvo, mi visión se nubló, no era capaz de oír, moverme o sentir nada en absoluto, todo debido a que mi cerebro estaba enfocado exclusivamente en la tarea de descifrar lo que La Muerte acababa de decirme. - Estás poniéndote azul Sabrina, respira, no pasamos por todo esto para que vengas a morir aquí - dijo Alister con exasperación. Extendió su mano hacia mí y tocó mi espalda, de inmediato sentí una corriente eléctrica que me obligó a tomar aire y me devolvió la movilidad. - ¿Qué significa eso? - pregunté. Él chasqueó la lengua y sonrió otra vez. - Significa lo que te dije, nunca tuve intenciones de arrebatarte la vida, fue una prueba - dudó antes de continuar - Bueno... Más que una prueba, fue una lección que quisimos darte - mis labios empezaron a temblar nueva

