Suspire pesado y en ese momento entro Alina. —¡Hola! —me saludo y regrese el saludo. —¿Cómo van las cosas con Dante?—pregunte y bajo la cabeza. —Supongo que bien. —sonreí al verlo tímida que era. Ella era la secretaria y mano derecha de nuestro abogado la relación que tenían era muy similar a la que tuve en un inicio con mi esposo por eso es que trataba de ayudar a ella y regalar a Dante que no quería ceder con nada, era igual de obstinado que Dimitri. —Si te sirve de algo, no te rindas, las personas como ellos suelen estar más preocupados por los negocios que la familia, pero ten la certeza de que él piensa en ti y que te quiere. —una lágrima escurrió de sus ojos quise intentar decir algo más pero entraron Dante y Dimitri Alina se levantó del lugar y se dio la vuelta para limpiar el

