Debido a mi enfermedad la única vez que había cenado con Christine de forma romántica había sido solo una vez, la primera que qué la había besado. Creo que ese beso sello mis destino con ella, supe que siempre iba a necesitar esos labios para confortarme el resto de mi vida o al menos lo que quedara de ella, pero nunca pude demostrarle mis artes culinarias en la cocina, claro que antes era un desastre, pero tuve que aprender a cocinar cuando me mude a este departamento, porque no quería depender de nada ni nadie para vivir, fue aquella vez en que me diagnosticaron por primera vez cáncer. Suspiro cuando me doy cuenta de que el cáncer me robo muchas oportunidades para realizar con Christine, cosas que tal vez no podre hace con ella en mucho tiempo. De repente se escucha que alguien entra a

