Para cuando ella salió del baño, vio una escena digna de una cita romántica, debía parecerlo para poder convencerla de que estaba dispuesto a olvidar a Christine para seguirla a ella. Puse mi mejor sonrisa cuando ella se aproximó y contempló todo con una mirada qué yo supuse era de sorpresa y como si mereciera qué todo el mundo se arrodillaba antes sus pies, me digne a arrimar la silla para ella cuando se sentó. Me sonrió y yo intuí qué mi plan estaba funcionando. —Todo esta muy bello, gracias—expuso mientras tomaba la servilleta de tela para colocarla sobre sus piernas. —Lo hice para ti—manifesté esperando que esa sonrisa que seguía manteniendo funcionará para mantener mi mentira a flote. Mientras cenabamos trate de poner toda mi atención posible por mucho que eso me frustrara, po

