Guido Pagliarino-11

2121 Palabras

—A Carlos V, sí; a Francisco I, en este momento, no —admitió Evaristo. —En todo caso, tenía una nariz enorme y por su notable fealdad, mientras que otros de nuestros internos, no solo los más pequeños, sino los de edad mediana, acababan todos siendo incluidos en parejas de acogida o encontrando padres adoptivos, él no, no fue escogido por nadie, pobrecillo. Piero tenía una constitución delgada, incluso grácil, aunque creció en altura muy rápido, llegando a ser tal alto como yo ya en el tercer curso de secundaria, alrededor de un metro setenta y cinco: al ser tan delgado, parecía un palo. Sus compañeros se burlaban de él por eso, pero, sobre todo, por su apellido, pobrecillo, que pronunciaban Merdòn. Es verdad que pudo cambiárselo e incluso yo mismo, creo que cuando estaba en tercero de se

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR