Capitulo 1
—Dígame señorita, nombre completo.
—Ya lo sabes.
—Dígame su nombre completo por favor. —aprieto los dientes porque me mira con esos ojos de hielo que le vi una sola vez.
—Valentina Nikolati.
—Señorita, por favor.
—Me llamo Valentina, no entiendo.
—¿Edad?.
—Veinticinco años.
—¿Ocupación?. —alzo las cejas sonriendo porque aprieta los dientes.
—Poseo una pequeña fortuna que un amigo me dejó y hago inversiones.
—¿Amigo?.
—O amante, como quieras decirle, yo no le saqué nada a nadie, me gané todo lo que tengo con muchísimo esfuerzo, en su testamento lo dejó y yo ni sabia, su mujer fue la que se comunicó conmigo para que vaya a reclamar el dinero. —se miran entre ellos y yo cansada de esto.
—Posee un auto de alta gama... —mira unas hojas leyendo—. Maserati Ghibli, una camioneta Maserati Levante ultimo modelo, una casa en las afueras de la ciudad, sus hermanos tengo entendido a cargo de usted asisten al colegio privado Lamanti el cual es costo de mil doscientos dólares al mes cada uno. —no digo nada, me quedo bien calladita la boca—. El ultimo viaje que hizo fue al caribe tres semanas y luego se fue de viaje a Grecia tres semanas mas con un gasto que supera los veinte mil dólares.
—¿Qué pasó con la privacidad gente? Siento que ven hasta cuando me masturbo en mi cama.
—Señorita por favor.
—Señorita nada, voy a ir a un abogado para que me explique cómo pueden tener toda esa información personal.
—Es un acceso que debemos tener, esto es una investigación.
—Ya lo sé. —me da risa y ellos mas se enojan—. Bueno, ya que saben todo de mi vida ¿alguna cosa mas quieren saber y que no tengan?.
—¿Cómo consiguió todo eso? ¿Cómo logró que el señor Guevara le compre y done toda esa fortuna?.
—Son policías, investiguen bien por favor, porque estos malos ratos que me hacen pasar la verdad que me están cansando, coopero en todo y no sé qué mas buscan, todo lo que él me regaló fue por libre demanda, no hay cómo perderse, yo solo recibí lo que me dio, necesité una casa y él me la dio, ¿Por qué iba a negarme? No tenia como llevar a mis hermanos al colegio y me dio un auto, ¿Por qué me negaría también? Y me dejó dinero para que viva cómodamente toda mi vida, no entiendo en qué les perjudica si no era de ustedes, y a mi me dejó el seis porciento de toda su fortuna, un vuelto para su mujer e hijos, tomé eso y vivo a las sombras de la sociedad sin molestar a nadie.
—Muchachos.
—Al fin, alguien que sabe.
—La señorita se retira, suficiente interrogación. —con toda mi calma me paro, me pongo el tapadito, agarro mi cartera y los miro sonriendo.
—Si siguen aburridos buscando no tengo idea qué, llamen a otra persona porque no soporto esto, que les vaya bien. —salgo con la mirada de todos en mi.
—¡Valentina!.
—Nos vamos, —mis tres hermanos me miran con cara de cansados donde íbamos saliendo del colegio cuando me dijeron que debía venir.
—¿Podemos ir a comer alguna cosa?.
—Si, obvio... —Gaspar me abraza por la cintura—. Y tenemos que terminar de organizar tus once años, hay mucho por hacer.
—Yo vi unos disfraces... —Milton camina hacia atrás hablando sus ideas—. Están tremendos.
—¿Pero de qué?, no me voy a poder un disfraz de bruja.
—Zoe, tu eres una bruja nena.
—No digas eso que...
—Vale... —me giro viéndolo a David salir de la oficina de policía.
—Vayan chicos, voy a hablar con él un segundo.
—Si, —le doy las llaves a Milton.
—Ojo con la música.
—Que aburrida... —lo espero que se acerque, me mira fijo a los ojos y si, me odia.
—No hemos podido hablar.
—No, porque lo único que haces es acusarme... No voy a hablar contigo ni tratar de convencerte respecto a mis decisiones, que no te interesan ni pienso contarte mi vida... —mira a otro lado apretando los dientes—. Nos vemos, tengo que cuidar de mis hermanos.
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