Hoy hace una semana que pasó todo el desastre que trajo George y todavía no me lo puedo creer, me toca aceptar que él, aunque me cueste creerlo, es el novio de mi madre. Todos estos días llega a la hora del almuerzo, y afortunadamente yo no estoy; mis deberes no me dejan estar, y se los agradezco mucho pero las cosas no son fáciles para mí, ¡malditamente no lo son! Siempre que llego, él está ahí con mi madre en sus piernas, besándola y tocándola, y me da ira, pero trato de no verlo y pasar de largo, porque no sé de qué soy capaz. Lo que me jode hasta la médula son los celos de no ser yo el que está ahí con él; las clases, los amigos, la universidad, todo me estorba en la vida y me parece sin sentido. Ya ni yo mismo me reconozco al mirarme al espejo; solo veo a alguien que no reconozco y n

