Capítulo 24. No huyas

2382 Palabras

Leo se dejó caer en la silla frente a mí, bostezando con la naturalidad de quien no tiene idea de que, apenas unas horas antes, su hermano y yo habíamos cruzado una línea peligrosa. Una que yo me había prometido nunca acercar siquiera. —¿Qué vamos a hacer hoy? —preguntó Leo, frotándose los ojos. Lo miré con una ternura que me desgarró por dentro. Él era mi razón, mi escudo, la única verdad que debía importarme. Sonreí y revolví su cabello despeinado. —Lo que quieras. Alaric intervino con ese tono seguro que siempre parecía una orden disfrazada de propuesta. —Hoy iremos a montar. El clima lo permite y los caballos necesitan ejercicio. Leo se iluminó de inmediato. Yo, en cambio, sentí un peso en el pecho. Estar cerca de Alaric otra vez, después de lo de anoche, era jugar con fuego. —¿

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR