En cuanto entre en el estado de Irán el ambiente se sintió pesado, aquellas sombras estaban por todas partes, era obvio al tener una taza de muerte muy alta; fue difícil adaptarme a ese ambiente podía sentir la densidad que me pesaba como si arrastrara rocas, pero trate de concentrarme en hacer aquel trato que necesitaba, ellos poseían muchos minerales importantes, no quería aliarme con ellos simplemente era un trato comercial, aun así, eso también se me dificulto.
― ¿Disculpe? ― pregunte en su idioma, confundido.
― Como oyó señor Gonzales, sé que usted es un hombre muy importante en su país y en el extranjero, me hablaron muy bien de usted, es médico y abogado, además de también manejar gran parte de los patrimonios de su país, es inteligente y además muy atractivo físicamente ― suspiro y se inclinó ante la mesa que nos separaba ― si se casa con una de mis hija será aún más poderoso, podrá manejar también la riqueza de mi familia y lo meteré en la política para que ambos países estén a su entera disposición, seremos grandes socios y familiares ¿Qué le parece? ―cualquiera en mi lugar aceptaría, ese país tenía una de las mayores reservas de petróleo un recurso muy cotizado a nivel mundial, pero no iba a casarme por eso.
― Agradezco que me considere un buen candidato, pero no es algo que pueda negociar, por mi cultura el matrimonio no es una moneda de cambio, lo lamento señor ― el me observo con una pequeña sonrisa que me genero inseguridad.
― Está bien, entiendo que su cultura ve el matrimonio con otros ojos, pero aun así me gustaría que conociera a mis hijas, algunas son más bellas que otras, pero están dispuestas a contraer matrimonio con usted, cuando le mostré su foto saltaron de alegría y dijeron que no se negarían, que le daría todos los hijos que usted quisiera ― cuando termino de decir eso, mi ego se hizo pedazos.
― No es necesario señor de verdad, ya debo retirarme ―recogí los papeles de la mesa mientras me observaba con desdén.
― ¿Y su hermana? Podría casarla con mi único hijo, usted tendría su libertad y aun así seriamos familia ― lo mire directo a los ojos con seriedad.
― No vuelva a nombrarla, si quiere que este trato siga en pie ― le advertí con frialdad y el volvió a sonreír con soberbia.
― Está bien, un trato es un trato ― dijo con ademan, al pasarnos las mano volví a darle una mirada seria pero el siguió indiferente ― espero que disfrute su estadía, lo atenderán con todas las comodidades ̶̶̶̶ al salir comencé a pensar alguna forma de torturarlo psicológicamente por el mero hecho de mencionar a mi hermana, eso era una falta de respeto para mí, lo peor que pueden hacer es meterse con la familia de un hombre y en este caso, con la de alguien que podía destruirlo sin importar quien fuera.
Durante esa estadía no lograba dormir, no solo por pensar en las palabras y desprecio de aquel idiota, sino que también por la atmosfera que había, aquellas cosas estaban por todas partes atacando a las personas, obviamente sin daño físico; pero una de esas noches uno de ellos me ataco, tomándome del cuello mientras intentaba descansar, no parecía como aquella vez en el campo porque su color era de un rojo intenso, fue mucho más intenso como si de una venganza se tratara. Por supuesto que condense mi sangre para dañarlo , logre cortar su brazo para que dejara de asfixiarme, pero se movió rápido y también me hizo daño rasguñando uno de mis brazos, y como veneno comencé a sentirme extraño pero al eliminarlo atravesando su cabeza, esas heridas desaparecieron al igual que el malestar, fue difícil ya que esa debilidad afecto mi agilidad para moverme, aun así forme un escudo a base de energía para protegerme solo así logre vencerlo ; pero al día siguiente me sentí mucho peor ,sentía mareos y oía una voz en mi cabeza que cada una hora me decía que lo libere, pero no entendía a que se refería. Los días pasaron y mi cuerpo se sentía más pesado, apenas lograba dormir o levantarme de la cama, mi hermana me decía que tal vez era la comida y que regresáramos a nuestro país, me conto que un muchacho la esperaba siempre en el lobby del hotel para invitarla a hacer cosas, me dijo su nombre pero no lo reconocí hasta que ella misma me llevo allí y me mostro de quien se trataba, era el miserable hijo de aquel idiota, hasta le había dado un nombre falso como si eso lo salvaría de mí, solo me enfado aún más.
Al verlo a los ojos mis sentidos se pusieron alerta al instante, mi piel se erizo y aquella cosa salió de mi pecho, se anclo al cuello del tipo y este comenzó a verme con miedo tomando su cuello, mi cuerpo se aligero y comprendí que fue esa sombra la cual por alguna razón estaba en mí, me observo con esos ojos blanco buscando respuestas de mi parte, pero estaba paralizado hasta que mi hermana me tomo del brazo, volví a observarlo y en mi mente solo pedí que esa cosa se detuviera ya que el tipo comenzó a sentirse mal , la sombra me obedeció y se colocó frente a mi como esperando alguna otra indicación; yo tan solo tome a mi hermana y volvimos a la habitación, le pedí que se quedara conmigo esa noche y trate de explicar la situación a lo cual ella reacciono con miedo ,desde aquel momento mi hermana jamás volvió a salir si no era con un guardaespaldas de confianza.
Esa misma noche al verla profundamente dormida salí al balcón y al notar las cámaras congele la imagen, observe a la sombra que me seguía y me pregunte por qué lo hacía si yo le había hecho daño, pero no parecía querer volver a atacarme, sino que se sentía más dócil aun así no me confié, trate de preguntar cosas pero no respondía me resulto muy frustrante, quise dejar el asunto a un lado pero necesitaba buscar algún tipo de represalia contra esas personas por meterse con ella, pensé un momento pero creí que si hacia lo mismo que con otras personas, el deformar mi presencia y asustarlo moviendo cosas, no habría problemas hasta que sin previo aviso esa misma sombra volvió a desaparecer pero esa vez no entro en mi sino que solo se fue, no le di vueltas al asunto y fui a la ubicación del tipo, pero aquella cosa ya estaba haciendo lo que yo pensé pero no como quise, se mantuvo sobre los hombros del hombre mientras este se quejaba de dolores repentinos en su cuello, volvió a observarme buscando alguna orden pero solo susurre un ¨sigue¨ y este se mantuvo allí , mientras veía aquello una loca idea me entro en la cabeza ¿Y si cada vez que me enfrentaba a una de esas sombras y lo vencía, podrían servirme y obedecer órdenes mía? Lo que me dio la razón fue que no debí decir nada para que este hiciera lo que quería, era como si oyera mis pensamientos y probablemente eso explicaba aquella voz que me pedía liberarlo, teníamos una especie de conexión y eso alimento mi curiosidad, atrayéndome al poder y el control, hice lo mismo con otras, pero no eran tan rápidas como aquella que por alguna razón su sombra era diferente.