Aaron. Me levanté temprano para hacerle el desayuno a Clarissa, ella aún seguía profundamente dormida. Ver películas hasta tarde no es una buena idea. Intento hacer el desayuno de una forma que no cause ningún daño a nadie, pero digamos que yo no cocino mucho. − Mierda. − La tostada se está quemando, la tomo entre mis manos y de lo caliente que esta se me cae al piso. Mierda, mierda, mierda, putos todos. − ¿Qué estás haciendo? − La voz de Clarissa resuena, esta con sus bragas y una de mis camisetas. − Intentando hacer el desayuno. − Eres pésimo, déjame. − Se pone delante de mí y pone otro pan a tostar. − Tú vete a sentar o hacer algo, yo me encargo de esto y procura no volverte a acercar a una cocina, Cox. − Bien. − Tomé mi IPhone y entré a Twitter, como siempre, las notificaciones l

