Amalia y Alma tenían viviendo en la mansión L'Blank, a pesar de que Jean pidió no realizar trabajos ella lo hacía, no quería sentirse una carga para Jean, no después de ver su indiferente comportamiento hacía ella. -Amalia, las cosas hay que verlas con los ojos del alma, tu te estás dejando llevar por lo que ves superficialmente.-le dijo la pequeña Almais. -¿A que te refieres con eso Alma? Tu y tus cosas raras. No puedes andar diciendo cosas raras, las personas no lo comprendería y te metas en problemas mi niña. -No soy rara, soy gitana de r**a pura, y tú crees que lo que leo en la palma de las manos son palabrería. -Mi vida, tienes un don muy especial, y pienso que es algo que las personas con malas intensiones pueden usar en tu contra, pueden hacerte daño si tú no haces lo que te pid

