—Eres una mujer muy interesante, Jane. Le sonreí, lo que hizo que se inclinara más hacia mí y me susurrara al oído. —¿Qué te parece si te invito al cóctel más caro del club?. Me quedé mirándolo. —¿Cómo de caro?. —¿Por qué te importa? Lo pagaré yo—, dijo mientras me sonreía. —¿Lo pagarás y… sin compromiso?. —Te lo juro—, prometió, y me hizo un gesto con una cruz sobre el corazón. Incliné la cabeza y le sonreí. —Muy bien, me has pillado. Ahora tengo mucha curiosidad. ¿De qué es este cóctel?. —Deja primero que lo pida y luego te contaré todo lo que quieras saber sobre él. Me encogí de hombros y le hice un gesto con la cabeza. Él fue a pedir el cóctel mientras yo volvía a mi mesa, a la que también había regresado Mira. Para mi sorpresa, no estaba sola, sino que hablaba con el tip

