El festival escolar se llevaba acabo cada año para recibir a los alumnos nuevos y darles la bienvenida a la escuela. Era un día en el que los padres podían ir a conocer las instalaciones y tenían la oportunidad de convivir con los maestros. Los alumnos, por lo regular nuevos, infestaban cada rincón de los pasillos, platicando entre ellos, haciendo mucho ruido. Todos disfrutaban de la comida, las bebidas y la música. Lucas había ido gracias a la insistencia de Carlos quién al parecer, se llevaba mucho mejor con el maldito 46 de lo que él lo hacía. Se habían pasado casi toda la tarde platicando y riendo como los mejores amigos del mundo. El castaño se sentía muy extraño al verlos, por lo que optó por pasar el rato con algunos de los jugadores de su equipo. Tomó un vaso de refresco y se sent

