Tyler despertó con una sensación extraña, como escalofríos en todo el cuerpo. Se talló los ojos y miró el techo. Estaba jadeando y sudaba. Intentó calmarse, pero la imagen seguía regresando a su mente. Comprobó la hora en su celular, aún faltaba una hora para levantarse, tiempo suficiente para hacer que esa dura erección desapareciera. Cerró los ojos y las imágenes de su reciente sueño lo atacaron con fuerza. Su mente viajó a ese encuentro con Lucas en el gimnasio, justo cuando el castaño asentía y se daba la vuelta alejándose de él. Entonces el defensivo se recostaba en una de las máquinas para levantar pesas y por alguna razón, Lu se paraba junto a él y lo miraba de una forma muy extraña. Antes de que el pelinegro pudiera preguntar qué pasaba, el mariscal se subía sobre él y comenzaba a

