Aun asi, mentirle a la policía… —Cleyton me secuestró —dijo ella probando. Al principio todo iba bien, pero sus labios se torcieron en una mueca y un tic nervioso empezó en su ojo. Los hombros de Charlotte cayeron. El problema no era decir una pequeña mentira, la gran diferencia es que se trataba de algo mucho más grande, ella habia intentado salvar a su jefe con un cuchillo en el corazón, el hombre habia estado casi muerto, luego le habian disparado y estuvo a punto de morir… Sin embargo nada de eso sucedió, ambos estaban con vida y sin siquiera un cicatriz. Esa era la verdad y aun asi ¿Quién podría creerle? Además, eso seguro significaría poner en peligro la vida de Erian, la de su familia e incluso la suya, porque ahora también era un vampiro al igual que ellos. Charlotte habia dic

