El hombre se congelo con un pie en la escalera, su rostro se endureció cuando sus ojos se posaron en ella. Vestido con un traje militar viejo, unas botas de cuero y lo que parecía ser un collar de metal alrededor de su cuello, el hombre casi parecía como si fuese a la guerra O a un manicomio —Sabia que ese chupasangre te habia convertido en uno de los suyos—Dijo Cleyton, su voz tranquila a medida que se volvía hacia ella con su ballesta en mano. Charlotte trago saliva siguiendo sus movimientos, al menos habia conseguido desviar su atención de las escaleras. —¿Qué se siente no tener alma? —Le pregunto el cazador de repente Charlotte hubiese rodado los ojos de no ser porque estaba demasiado concentrada en no perderlo de vista —Si tengo alma —Respondió ella con los dientes apretados L

