Para sorpresa de ambos el cazador rompió a reír —¿Crees que estas en condiciones para amenazarme? —Cleyton sonaba incrédulo, negó con la cabeza al tiempo que una sonrisa retorcida curvaba sus labios. Charlotte sitio el cuchillo en su garganta apretarse aun más contra su piel — No tengo ningún problema en recordarte tu posición en este momento. Quizás la hayas convertido en un ser chupa sangre como tu, pero estoy segura de que si empiezo a hacer unos cortos van a dolerle como el infierno. Erian apretó la mandíbula, sus intensiones asesinas estaban escritas en sus ojos —Ni se te ocurra hacerle daño —Gruño —Todo depende de ti. Salvo exterminarla la existencia de los demonios como tu del planeta no tengo ningún interés en tu puta. Charlotte no comprendía porque el hombre estaba detrás de

