Cuando Bob, Young y Asmara llegaron al Black Dog en taxi desde el aeropuerto, se sorprendieron al ver que se había organizado una fiesta para su regreso. Sin embargo, en realidad era una excusa para que Asmara se sintiera bienvenida y para que las “esposas”, como se las conocía colectivamente, conocieran a Young y Asmara. Subieron las maletas de Young y Asmara a su habitación y las condujeron a la gran mesa del jardín, a la que daban sombra tres sombrillas. Como es habitual en Tailandia, las tres mujeres se sentaron juntas, dejando que los hombres hicieran lo mismo. Young se alegró al ver que las dos esposas parecían aceptar a Asmara. No podía decirlo por su lenguaje hablado, pero su lenguaje corporal parecía correcto. —”¿De dónde eres?”, preguntó Gareg, después de que las camareras, do

