Mi padre dijo que quería conocer mi opinión acerca de la administración de esa fundación. Dijo que si yo no estaba de acuerdo con que aquella mujer la manejara, en ese mismo instante lo resolvería para que yo la reemplazara. —Jamás haría eso, papá. Jamás le quitaría el mérito a una mujer que ha sufrido y ahora tiene la oportunidad para ayudar a los demás. Sí, me negué porque no es justo dejar sin empleo a alguien que lo necesita para alimentar a su hijo. Aunque mi padre dijo que le daría otro trabajo, no acepté tomar el lugar de otra persona que desempeña muy bien su trabajo. —Te admiro mucho, hija. Tu abuelo hizo algo bueno en ti, y se lo agradezco. —Al contrario, papá, yo te admiro a ti, ya que en el poco tiempo que tenemos de convivir me has demostrado ser un hombre bondadoso con

