Arnaldo. Estaba jodidamente prendido, pensé que Madison me daría la oportunidad para enmendar mis errores del pasado. Me siento como todo un idiota que se ilusionó al pensar que por fin volvería a tener entre sus piernas a la mujer que tanto ha extrañado, pero no fue así. En el baño no lo pude evitar y lloré en silencio, le confesé mis sentimientos, pero eso no ha sido suficiente para ella. La entiendo, tiene toda la razón, soy un puto cobarde que cuando la tuvo no la valoró. En ese momento juré dejarla ir y no volver a insistir, creo que mi presencia le hace daño en su vida, mañana a primera hora volaré a mi país y lucharé para olvidarme de ella, no me puedo aferrar a un amor que no es y nunca será correspondido. Salí envuelto en una toalla, busqué un bóxer entre mis cosas y me lo puse

