Valeria estaba felíz por su hermana, ya llevaba un par de días conviviendo con Felipe y sabía que estaban felices, haciendo planes para el matrimonio y ya adaptando el apartamento a los gustos de Solimar, por su parte hablaba todos los días con Ricardo y era un romántico empedernido, siempre le hacía reír con los detalles virtuales que le enviaba, la foto de una flor, canciones, poemas, a veces le leía alguna parte del libro que estaba leyendo en ese momento El Alquimista de Paulo Cohelo, fotos sexis de él en boxer solo con una cerveza en la mano, o envuelto en espuma con la regadera de mano como micrófono, etc. Según pasaban los día Valeria intentaba de manera cautelosa hablarle un poco de su nuevo amigo pero sin que esta notara un interés especial, Ricardo parecía estar nervioso por co

