Los días pasan y Felipe reflexiona sobre el consejo de Ricardo, sus palabras fueron cortas pero directas, como el hecho de a que estamos dispuestas las persona a hacer, tolerar y sobrellevar en nombre del amor, lo decía desde su experiencia que básicamente eran la misma que la de él, aceptar un hijo de tu pareja, si realmente sientes amor debes ser capaz de no ver un obstáculo en eso, en esa personita que al fin y al cabo no tiene la culpa de nada y tenía razón, realmente lo que debía cuestionarse era la profundidad de sus sentimientos, no de la situación en que se había dado todo. ¿Si te enamorabas de una mujer divorciada la dejarías atrás solo porque tuviera hijos?, su respuesta sería no, pues si lo veía desde la posición de Ricardo, Valeria era una mujer increíble que se merecía ser fe

