Es domingo por la mañana, Valeria y Ricardo van un rato a la playa antes de regresar, mientras estaban abrazados en el agua, estaban hablando un poco del dia anterior:—Te juro amor que anoche estaba perdido de celos, tenía ganas de partirle la cara, no te rías, es la verdad, cuando escuchaba a otros hombres hablar de esos instintos siempre me parecieron exageraciones comportamientos de neandertales pero resultó ser cierto. —¿En serio amor? —Te lo juro, me pongo muy hormonal y te quiero sólo para mi. —Soy solo tuya, no tienes nada que temer, te lo prometo. —Eso me hace felíz, sabes que me encantaría poder traer a Laura a la playa seguro lo disfruta muchísimo aunque se que todo a su tiempo. —Ella sería felíz, realmente no la he llevado a la playa todavía. —Pues cuando determines que es

