De solo escuchar la espantosa tortura que Vladimir le estaba ejerciendo a Kirei, tenía mucho más que suficiente, era una pesadilla escucharlo bramar de dolor y el sonido de la piel siendo golpeada, y eso que no tenía la valentía de mirar la escena de infierno y ya estaba por vomitar todo el contenido de mi estómago y no lo soportaba, además de la gráfica escena el calor sofocante no me dejaba respirar a libertad, mi cuerpo no dejaba de sudar de pies a cabeza y mis pulmones luchaban inhumanamente por inflarse, y era desesperante, juraba que me quedaba un delgado hilo para volverme completamente loca, sin embargo solo me limitaba a morderme la lengua para poder aguantar las ganas de salir corriendo de la desesperación y sobre todo las ganas de gritar como una histérica; y no fue hasta que lu

