Subí las escaleras aferrándome al pasamanos con el fin de evitar algún accidente por pisar la sustancia misma que embadurnaba los peldaños; llegar hasta arriba me tomó más de una hora dando pasos lentos y cuidadosos. Ya en el piso superior tuve que dar zancadas, para abrirme paso hasta ingresar en la habitación pero una vez allí divisé la sustancia que se extendía desde la entrada subiendo la escalera pero esta vez estaba acumulada encima de la cama embebiendo las sábanas, donde dos objetos rojos flotaban como si de ojos sin vida se tratase. Pensé constantemente en qué podría ser aquella cosa, y donde estaba Henderson, quise palpar la sustancia pero el asco imperó en mí pensando inmediatamente en la sustancia que hallamos en el llano y de las experiencias que Steven compartió conmigo, aug

